2.330 kilómetros de recorrido contra la ELA, la esclerosis y otras enfermedades raras. Es el reto que se ha propuesto el atleta Fernando Velasco Magaldi, de la asociación ‘Corriendo por los que no pueden’. Partió el pasado 4 de julio desde Alberite y acabará el próximo 16 de agosto en Arrúbal. Entre medias, un recorrido por La Rioja, Navarra, el País Vasco (Álava y Guipúzcoa), Cantabria y Galicia, con la participación de 37 municipios, en las mismas etapas. Será la primera parte de su reto, que en el mes de septiembre le llevará a los Alpes a una de las carreras más duras del mundo. A ritmo de más de una maratón al día (54 kilómetros al día de media), el atleta atiende a NueveCuatroUno desde el valle de Ocón. Allí se encuentra el 8 de julio, camino de una capital riojana a la que ha llegado el 9.
«Este es un reto que comencé el año pasado, hice 1.000 kilómetros por dieciséis pueblos de La Rioja y este año, lo he subido a más de 2.000 kilómetros. Se llega a 37 pueblos y a través de esos pueblos, a través de unas camisetas que compran a ‘Pimiento Negro, recaudan dinero para la asociación que quieran», explica Magaldi. Además de ello, también se realizarán otros eventos, como comida solidaria y recaudar fondos. «Si quieren ayudar más, se pueden poner en contacto conmigo y yo les pongo con la asociación que quieran». Él se encarga de correr, generar ese espíritu alrededor de su ruta y de ejercer como puente entre los donantes y las asociaciones.

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
Durante el reto de 2024, la recaudación para la investigación contra la ELA, la esclerosis y las enfermedades raras se situó en torno a los 40.000 euros. En esta ocasión, Fernando prevé que pueda doblarse y llegar a los 80.000. «Estamos viendo que la respuesta en los primeros puestos está siendo muy buena y creemos que podemos llegar a esa cantidad», explica. ¿Y en qué van a invertir ese dinero? Lo tiene muy claro: «Queremos comprar un exoesqueleto (esqueleto externo) para la Asociación Riojana de Esclerosis Múltiple (Ardem) y estamos enchufados con eso, porque cuesta cerca de 100.000 euros». Dicha mejora facilitará la movilidad a las personas afectadas.
Para tratar de alcanzar ese dinero, Magaldi afrontará la segunda parte en este año. Será en septiembre, del 14 al 20, cuando acudirá al Valle de Aosta (Italia), para participar en la TOR330. «Es una de las pruebas más duras que hay a nivel mundial en montaña. Son 330 kilómetros, hay que correrlos en máximo 150 horas y con 25.000 metros de desnivel positivo. Hemos lanzado un crowdfunding a nivel nacional para sacar fondos (a beneficio de Ardem y VencELA La Rioja». Magaldi no está solo. Figuras del deporte como el corredor Miguel Heras, el ex ciclista profesional Roberto Heras, la ‘trailrunner’ Oihana Kortazar o Fidel Fernández, corredor extremo con ELA.
Detrás de esta aventura se encuentran también una gran cantidad de voluntarios, colaboradores e instituciones. Mayores y jóvenes que le dan la bienvenida en los municipios de llegada y muestran su apoyo a una causa tan noble. Así se percibe en sus redes sociales, llenas de colorido y alegría. «El recibimiento en los pueblos es una pasada. Nosotros ya corriendo por los que no pueden, que es lo que yo hago, somos muchísima gente. Aparte de los 37 pueblos involucrados, hay mucha gente que me ayuda de distintas maneras. Tengo un grupo de personas a las que llamo mis gemelos, que corren conmigo cuando pueden», subraya.

Foto: Fernando Magaldi
Entre todas ellas, existe un caso especial, ante el que muestra una gran admiración: «Javier Pascual corre conmigo todos los días y ha dejado su trabajo para hacer este reto». Sacrificarlo todo por lo demás siempre tiene un mérito mayúsculo y la población lo valora: «Cada vez que llegamos a un sitio, ha sido una sorpresa maravillosa. Está siendo un éxito y creo que va a ser un pelotazo», prosigue el atleta.
Magaldi pretende llamar la atención sobre la investigación y la inversión en investigaciones raras. Para él, una asignatura pendiente en España: «Estamos muy peleados con lo de la Ley ELA, porque se ha aprobado una ley hace casi un año, pero todavía no se nota su aplicación. Nosotros lo que más buscamos es concienciar y visibilizar, porque lo demás lo tienen que hacer los Estados. Nosotros podemos conseguir algo de dinero que eso siempre les ayudará un poquito» (a los enfermos).
4.200 kilómetros de entrenamiento y un reto futuro en el horizonte
Además de la solidaridad, completar este reto requiere una preparación indudable: «Llevo corriendo toda la vida y haciendo muchísimos kilómetros. Toda la vida he competido mucho, pero este año me he preparado con 4.200 kilómetros de entrenamientos antes de empezar el reto. No hay un secreto. No he hecho nada más que correr, hacer mucha gimnasia, pesas, preparar tu cuerpo para ello». La media de su recorrido supera los 54 kilómetros diarios. Así, durante 37 jornadas seguidas. Un desafío de órdago, sin duda: «Algunos días corremos 57 y otros, algo menos de 40». Como si fuera algo fácil alcance de cualquiera.
Y para el año que viene, Magaldi augura sorpresas y la ampliación de su iniciativa a más lugares del territorio nacional: «Tengo un proyecto muy bonito, no voy a contar nada de momento, pero va a englobar a muchas más comunidades». Supondría un paso de gigante en una iniciativa que alcanzaría así un ámbito mucho mayor. Todo sea por ayudar a los enfermos a tener un mejor futuro.


