El Sindicato de Vivienda de La Rioja ha denunciado este martes un nuevo caso de presión inmobiliaria en el barrio logroñés de Somosierra después de que una vecina, identificada como Silvia, haya entregado finalmente las llaves de la vivienda en la que residía tras varios meses de conflicto con la propiedad por las condiciones de alquiler.
Según ha explicado la organización en un comunicado, la afectada llevaba años soportando incrementos del alquiler, presiones por parte de la propiedad y un proceso judicial que finalmente desembocó en la salida del inmueble, aunque aseguran que ha logrado abandonar la vivienda con una alternativa habitacional «en sus propios términos» tras meses de movilización y acompañamiento colectivo.

El sindicato sostiene que el caso refleja una situación que, a su juicio, se está repitiendo en distintos puntos de la capital riojana, especialmente en barrios como Somosierra o El Campillo, donde aseguran estar detectando procesos de expulsión residencial vinculados al encarecimiento del mercado inmobiliario.
Desde la organización critican además la actuación judicial durante todo el proceso y denuncian que no se tuvo suficientemente en cuenta la situación de vulnerabilidad de la inquilina pese a la existencia, aseguran, de informes sociales que acreditaban su situación.
El colectivo ha aprovechado este caso para volver a reclamar una mayor intervención pública en materia de vivienda en La Rioja y ha cargado contra la falta de parque público residencial, señalando directamente al Instituto de la Vivienda de La Rioja (IRVI) por lo que consideran una insuficiente respuesta institucional ante este tipo de situaciones.
El Sindicato de Vivienda sostiene que el caso de Silvia no es aislado y advierte de que continuará organizando acciones de acompañamiento y denuncia ante situaciones similares que, según defienden, se están produciendo de forma cada vez más habitual en distintos barrios de Logroño.


