Luci estaba muy preocupada hace unos meses. Seguía al pie del cañón, más por inercia. Pocas ganas tenía de seguir haciendo tortillas de patata. Quería jubilarse de una vez. Pero no encontraba quien cogiera el relevo al frente de la cocina del Serenella, que hacía todo bien, pero brillaba con el asunto de las tortillas. De las mejores de la ciudad. Con un sabor y textura únicos. Una referencia.
Cerró sin que nadie lo cogiera, pero tras tanto cariño recibido en los últimos días antes del cierre, le fueron llegando algunas alternativas para que el Serenella abriera cuanto antes. Entre todas estas llamadas destacó la de Carlos y Ana Rosa, dos hosteleros de solera en Logroño por su trabajo en el Tizona. Los que habían ganado el premio a la mejor tortilla de España, ahora se interesaban por el espacio donde hacían otra de las mejores tortillas de la ciudad.
Carlos y Ana Rosa habían tomado una decisión. Cerrar el Tizona en Ciriaco Garrido y mudarse a un nuevo lugar. En este caso, al viejo Serenella, que a partir de este miércoles abrirá de nuevo sus puertas como el Tizona, que a partir de ahora estará en la calle Menéndez Pelayo, junto a otros bares como el Barriobar, Sol Veggie, o el Fermentos. Alrededor de la calle Huesca están surgiendo proyectos interesantes que permiten salir del casco antiguo de Logroño para disfrutar de una tarde noche entre pinchos, vinos y cervezas.
El miércoles será la típica fiesta de inauguración, por lo que el jueves se podrá ir conociendo en primera persona cómo será el Tizona en su nueva ubicación. Comenzarán, entonces, las inevitables comparaciones. Team Tizona, Team Serenella. Comparaciones entre dos buenas tortillas de patata. Entre las que hacía Luci, que estaban muy buenas, y las que han hecho y van a seguir haciendo en una nueva ubicación Carlos y Ana Rosa, igualmente buenas.


