El escenario político de Nájera permanece en punto muerto casi una semana después de que el Pleno del Ayuntamiento rechazase la cuestión de confianza planteada por el alcalde popular Jorge Salaverri. Los grupos de la oposición, PR+ e Izquierda Unida, aseguran que no ha habido ningún avance ni contactos por parte del PSOE, manteniéndose la misma situación que antes de la votación.
Tanto desde el PR+ como desde IU se confirma que nadie del equipo socialista se ha puesto en contacto con ellos para explorar posibles acuerdos o alternativas tras el fracaso de la moción de confianza y la falta de movimiento político deja en el aire el futuro del gobierno municipal mientras, desde el PSOE regional, se evitan pronunciarse a preguntas de este medio sobre posibles pasos a seguir.
La dirección socialista de La Rioja ha indicado que la decisión sobre una posible moción de censura se abordará internamente, en el marco de la asamblea de la Agrupación Socialista de Nájera, convocada para este miércoles 18 de junio. En dicha reunión se tratarán asuntos clave, entre ellos lo acontecido en el pleno extraordinario para la cuestión de confianza, además de encuentros como el del Grupo de Igualdad, el Patronato Pro-Representaciones, y los primeros encuentros municipalistas y territoriales del PSOE de La Rioja. También se ha previsto un turno de ruegos y preguntas para facilitar la participación y el debate entre la militancia.
La moción de censura necesita al menos la mayoría absoluta de los concejales de la corporación, incluyendo en la propuesta un candidato alternativo que haya aceptado expresamente ser el futuro alcalde. Aquí es donde radican los desencuentros entre los partidos y en el propio grupo municipal del PSOE, que está compuesto por tres personas. Si hace unos meses el socialista Fernando Sáenz tenía todas las papeletas para encabezar la moción de censura, ahora con el cambio en la portavocía socialista todo apunta a que la idea del secretario general, Javier García, es optar por Saul Manzanares para encabezar esa moción. Una situación que hasta el momento no han contemplado apoyar ninguno de los otros dos partidos ni el propio Sáenz.
El procedimiento, además del acuerdo por escrito de los siete concejales de la oposición, exige una autenticación notarial o del secretario municipal, y una vez registrada, el pleno quedaría automáticamente convocado para el décimo día hábil. La sesión sería dirigida por una Mesa de edad, que comprobarían que se mantienen los requisitos legales antes de dar paso a una votación.
De no registrarse antes del 12 de julio, el alcalde popular sería ratificado y los presupuestos, que van directamente ligados a este trámite, aprobados.


