Las ganas de conocer Logroño desde otro punto de vista, alejado de la historia tradicional, sobria, en la que han predominado las figuras masculinas, abundan. Prueba de ello es que la mayoría de ‘Rutas de igualdad’ organizadas por el Ayuntamiento de Logroño cuelgan el cartel de completo.
Familias y grupos de amigas logroñesas han aprovechado la mañana de este domingo para recorrer las calles del Casco Antiguo y explorar la historia de la ciudad de una manera amena y divertida. Las explicaciones históricas se han entremezclado con juegos, representaciones teatralizadas y diferentes actividades enfocadas a los más pequeños, pero que también han disfrutado los mayores.

Soledad y Begoña son dos amigas que se han unido al grupo. No es la primera vez que participan en una de estas actividades, pero les gustó tanto la otra vez que no han dudado en repetir. Lo que más les gusta es que sean teatralizadas porque se les hace más ameno: «Las visitas que se centran solo en la historia a los cinco minutos se te han olvidado. Estas se centran más en lo que es la ciudad, en anécdotas y en el momento actual y son más entretenidas».
Marian, Hugo, Mario y Lucas son una familia de Logroño que no ha dudado en aprovechar la mañana para aprender de la historia de la ciudad. Mario y Lucas, los pequeños de la casa, esperaban entusiasmados a que empezaran los juegos. «Son mucho más amenas para los niños y además luego las podemos comentar en casa y así las recuerdan mejor», explica Marian, su madre.

Caminar por la ciudad nombrando a las mujeres y enseñarla como si fuera un museo son dos de los ejes en los que Sonia y Anáis, las guías, han basado la visita de este domingo. «La idea es cambiar un poco la forma en la que miramos la ciudad de ahora también para cambiar la forma en la que miramos hacia atrás y darles el lugar que deberían haber tenido siempre las mujeres de las que hablamos», explica Anáis.
«Vamos con dos miradas. Por un lado, la del tiempo sin nostalgia y la mirada de la reparación que es la que atribuye al relato el nombre de la mujer que, por lo que sea, la historia en algún momento se ha tragado», añade Sonia.

A ellas dos se ha unido Ignacio, Nachete para los amigos. Un bedel nacido a principios del siglo XX que ha viajado en el tiempo y ha acompañado al grupo durante la visita. Este simpático personaje ha permitido mostrar cómo ha cambiado la ciudad de en el último siglo y el papel de las logroñesas a lo largo de la historia de la ciudad: en el asedio de los franceses, en la tabacalera, en las letras, la cultura, la economía y la política. Pero también en la economía, como Antolina Ruiz-Olalde, viuda de Solano. Para reflejar como su legado sigue presente en la actualidad, han repartido los mundialmente conocidos caramelos de café con leche.

De la mano de Anáis, Nachete y Sonia, un nutrido grupo ha paseado por las calles de la ciudad entre bromas, juegos y explicaciones, parando en algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, como el Revellín o el antiguo Convento de la Merced, donde los participantes han podido escribir una petición a los miembros del Parlamento riojano. Mario y Lucas no han dudado en pedir que se hagan más visitas por Logroño. Prueba de que la ruta ha sido un éxito.

Una experiencia que no solo recuerda el importante papel que las mujeres han desempeñado a lo largo de la historia, si no que es inevitable para que pasado y presente confluyan.


