En 1851, el doctor Matheu y Fort vio la oportunidad de aprovechar las propiedades terapéuticas del agua de Cervera del Río Alhama para erigir un balneario que ofreciera alojamiento y tratamientos a buena parte del norte del país. En cambio, un incendio dio al traste al proyecto a finales del siglo XIX y a partir de ese momento, incluso a los más optimistas les costó creer que La Albotea pudiera regresar a la vida.
A principios del presente siglo, un proyecto trató de resucitar el proyecto y este viernes, 24 años después a causas de innumerables incidencias administrativas, al fin se cortó la cinta del nuevo balnerario -aunque ya abrió sus puertas el pasado mes de julio-, gestionado ahora por Relais Termal, que subraya que el recinto ofrece a sus visitantes «un producto totalmente diferenciado de los ya existentes en la Rioja y comunidades limítrofes».

El complejo termal de La Albotea cuenta con tres pabellones. El original, completamente reconstruido, alberga la recepción, salones, restaurante, cafetería y 30 habitaciones, además de un módulo complementario que acoge las cocinas. El segundo edificio, rompedor en su diseño, pero totalmente integrado en el paisaje, está destinado íntegramente a alojamiento, con treinta habitaciones; singular diseño arquitectónico, en el que se juega con la luz natural y las vistas al valle del río Alhama por un lado y los jardines y la piscina exterior, por otro.
En el edificio histórico, la decoración de las habitaciones se ha diseñado apostando por una combinación de estilo tradicional, con toques de diseño modernos. En el segundo edificio de hospedaje, el interiorismo se ha amoldado al innovador diseño del inmueble, primando en cualquier caso la comodidad de los clientes en un ambiente cálido. El tercer pabellón, que acoge los baños, está inspirado en un famoso balneario suizo y dispone de tres plantas unidas por rampas, en los que el juego de luz y sombra se vuelve protagonista.
Servicios termales
El Balneario cuenta con un circuito termo-lúdico, protagonizado por una piscina activa con chorros, cuello de cisne, cascada y camas de agua y se completa con baño de vapor, sauna finlandesa, tanque de hielo, cona acuática de reposo con cromoterapia y sillones térmicos. Además, el balneario ofrecerá distintos servicios terapéuticos, para lo que contará con las bañeras más modernas e innovadoras del mercado, además de chorros, ducha vichy, ducha escocesa, salas de masaje y distintos tratamientos estéticos. Las aguas del Balneario de La Albotea son hipotermales de mineralización fuerte, sulfuradas yoduro-magnesianas y extremadamente duras. Están recomendadas para afecciones respiratorias (alergias, asma y bronquitis crónica), reumatológicas (artrosis degenerativas e inflamatorias) y dermatológicas (eczemas y psoriasis).

Completa las instalaciones del histórico balneario riojano una piscina exterior, que redondea un complejo en el que los clientes podrán apostar por pasar sus días en el mismo, combinándolo con visitas a los numerosos atractivos que ofrece la comarca, como el Camino Verde del río Alhama, que parte del mismo balneario, pasa por Cervera, el yacimiento arqueológico de Contrebia Leukade e Inestrillas, para terminar en Aguilar, con una longitud de 12 kilómetros.
Las instalaciones cuentan con restaurante, cafetería y terrazas, que estarán abiertas al público y donde se podrá disfrutar de diferente oferta, como en el resto de los establecimientos Relais Termal. Por una parte, se podrá disfrutar de una carta basada en productos locales y de temporada (kilómetro cero) y, por otra, de una carta más informal en la cafetería y las terrazas.


