Si alguna vez habías soñado con subirte a un escenario como los grandes artistas que visitan Logroño, este viernes (19,30 horas) ha llegado tu oportunidad. ¿No nos crees? La próxima cita Jarana te hará vivir una ‘obra de teatro’ con varios protagonistas desde las propias tablas del Riojaforum.
Y es que la perspectiva siempre marca un punto de partida en cualquier interpretación. Un eje sobre el que versarán opiniones y diferencias, porque la perspectiva marca las percepciones sensoriales personales que aporta la gastronomía, una copa de vino, una pieza musical o una obra artística. Porque a veces basta con tomar cierta distancia, coger perspectiva y disfrutar con un punto de vista diferente.
Con ese propósito se ha trasladado la nueva cita de Jarana (entradas disponibles) al escenario del auditorio del Palacio de Congresos Riojaforum. Porque una experiencia sensorial de este calibre como es ‘Homo essentia’, donde no existen los límites para innovar y sorprender, se siente de distinta forma a unos metros de altura. Un espacio propio creado para interactuar con los aromas y las texturas en una cata maridaje donde el sumiller Ferrán Centelles se enfrentará a la inteligencia artificial para demostrar que el talento humano está por encima de la tecnología en cuanto a sensaciones se refiere.
El menú de este viaje, compuesto por seis platos obra del chef de Singularis Pablo García, es toda una montaña rusa de emociones entre lo equilibrado y lo arriesgado, lo tradicional y lo desestructurado. Y con la gastronomía riojana como propuesta firme para trascender los confines del paladar. El primer pase lo compone una coliflor de Calahorra sobre espuma “viura holandesa” maridada con Exopto Malvasía Blanco, de Tom Puyaubert, para continuar con unas alcachofas, agua de patata y emulsión de oliva, naranja y soja acompañadas de Ad Libitum Maturana Blanca 2022, de Juan Carlos Sancha.
Continúan la experiencia un bacalao confitado a baja temperatura con sabores de manzana y cebolla maridado con Rulei Viña El Mortal Tinto 2019, de Adrián Moreno; seguido de un taco de cordero con crema de pimiento IGP Rioja asado y toques ahumados con Costumbres 2020 Vinos en voz baja, de Carlos Mazo.
El turno de los postres llegará cargado de más producto riojano, porque lo terrenal también va a ser hilo conductor de esta historia. Comenzarán esta travesía dulce unas peras al vino con granizado de zurracapote acompañadas del Espumoso Vivanco Cuvé Inédta Extra Brut Blanco y pondrán el broche de oro al viaje sensorial una creación de chocolate, caramelo y miel de la Sierra de la Demanda con un Ojuel Supurado 2020, de Miguel Martínez, copa en mano.
Lo peculiar de este menú es que la tecnología también tomará partida. Así, tres platos se maridará con tres vinos seleccionados por la inteligencia artificial y otros tres platos se maridarán con tres vinos seleccionados por Ferrán Centelles.
Y como esto es un juego sensorial, no ha de faltar el toque musical, que corre a cargo de Diego M. Continente (el que fuera líder del grupo riojano de Messura) y el artístico, en manos de María Rico. Ambas interpretaciones aparecerán en escena a lo largo de la experiencia enogastronómica donde los comensales van a sumergirse en una narrativa vibrante, donde la vista, el oído y el tacto se fusionan con los sabores autóctonos para reivindicar el alma detrás de cada creación culinaria.
Cada plato será una escena de esta batalla simbólica, con pinceladas de color que nacen sobre la mesa, melodías que danzan con los aromas y texturas que despiertan recuerdos. La cocina riojana se convierte en arte vivo y los asistentes no solo degustarán, sino que sentirán la comida en un entorno que no dejará indiferente a nadie, acompañado de una selección de vinos de Rioja.




