La Rioja es un paraíso para la bici de aventuras y la naturaleza en general. El valle del Ebro, la Sierra de la Demanda, Cameros, la Sierra de Cantabria o los Montes Obarenes son localizaciones idóneas para desconectar, disfrutar de la fauna y flora de la zona o admirar las increíbles puestas de sol que ofrece nuestra comunidad. Con tal escaparate, no es de extrañar que surgieran propuestas de aficionados. Fue el caso de la ruta Ibérica Norte y lo es también con ‘Gravelandia-Tres Provincias’, esta nueva propuesta de la web Amantes Cycling, cuyo propietario es Adrián ‘Calles Punk’.
Tal y como cuenta en su blog, la ruta se extiende a través de 350 kilómetros de pistas sin asfaltar, pero en buen estado, que discurren por La Rioja y las inmediaciones de Álava y Burgos. De esta forma, resultan óptimas para pedalear tanto con bicicletas de gravel como de mountain bike. De esta forma, las personas interesadas podrán disfrutar de la increíble diversidad paisajística. Así lo explicó Adrián en este medio y este es el punto fuerte de este nueva propuesta. Montañas, riberas, viñedos, bosques, cultivos a través de casi 7.000 metros de desnivel. Track disponible aquí.
Ambientes para todos los gustos, en una ruta circular que parte por la Catedral de Santo Domingo de La Calzada. A partir de ahí, la ruta abandona La Rioja por Grañón y se dirige hacia la Riojilla Burgalesa. Siguiendo el río Tirón, la ruta pasará por la Iglesia de Viloria de Rioja (km 21,8) y posteriormente, entrará en La Rioja por la zona de Leiva, municipio en el que visitará la Ermita de la Virgen Peregrina (km 38,8). Posteriormente, volverá a Burgos por la zona de Pancorbo. Este municipio, paso entre La Rioja, País Vasco y Castilla-León, ha significado siempre un cruce de caminos.

La Riojilla Burgalesa / Foto: Amantes Cycling
En sus pronunciados escarpes se encuentra la Fortaleza de Santa Engracia (kilómetro 74), fundada por el ejército español para defender los Obarenes frente a un posible ataque galo durante la Revolución Francesa. A partir de ahí, la ruta discurre durante varias decenas de kilómetros por territorio alavés, con incursiones en Burgos, donde destaca el bosque de San Zadornil (km 122,7). Alcanzado su punto septentrional, el trazado toma una dirección sur de vuelta, poco a poco, hacia La Rioja. Pero antes, visita las Salinas de Añana, cantera de sal desde hace 7.000 años (km 143).
Pasados los 180 kilómetros, la ruta retorna a nuestra comunidad, de la que ya no saldrá nuevamente. Entra por Villalba de Rioja y tras pasar por Galbárrulli, llega a Sajazarra (km 202). La belleza de sus calles medievales perfectamente conservadas, su espectacular castillo y los paisajes que lo rodean lo convierten en uno de los ‘Pueblos más Bonitos de España’. El siguiente paso será la Iglesia de la Asunción de Zarratón (km 215,6) y de ahí, autopista entre viñedos hasta acercarse al próximo hito: San Millán de la Cogolla y sus Monasterios de Suso y Yuso (253,7 kilómetros).

Al fondo, Sajazarra
Cuna de la lengua española, sus Glosas Emilianenses incluyen además algunas palabras en euskera, las más antiguas que se conocen en pergamino de esta lengua. Tras un merecido reposo en un lugar donde cada piedra cuenta historia, a los ciclistas les tocará esforzarse. Subirán así la Fonfría, con más de 1.300 metros de altura y vigía natural de La Rioja Alta, en las primeras estribaciones ya de la Sierra de la Demanda. Tras pasar por Pazuengos, la ruta se interna en el término municipal de Ezcaray, donde alcanza su techo en el Collado Márulla (km 273,3), a más de 1.500 metros.
Entre hayas, robles y pinos, el camino desciende por la carretera de Valdezcaray y se interna posteriormente hacia el collado de Sagastia (km 287,6). A partir de ahí, una de las pistas más bonitas de La Rioja atraviesa el bosque de Bonicaparra, para llegar directamente al pueblo de Ezcaray (km 297). La lista de atractivos de la Primera Villa Turística de La Rioja es interminable: gastronomía, cultura, naturaleza, deportes de invierno, senderismo y por supuesto, BTT. También puede ser una buena oportunidad para hacer un alto en el camino.

Foto: Adrián ‘Calles Punk’
La parte final del recorrido propuesto llega al Alto de Pradilla (km 308,1), punto fronterizo entre La Rioja y Burgos. En su descenso, un atractivo innegable es la Dehesa de Valgañón, con su inconfundible acebal. También es un lugar con grandes pastos y vistas panorámicas increíbles. Desde allí, la ruta recorre los montes de Ayago, baja hacia Santurde y tras desviarse por Santurdejo y Cirueña, retorna a Santo Domingo, el punto de partida.
Especificaciones de Gravelandia
Según aclara el propio blog, existe la posibilidad de alojarse en varios municipios. En el caso riojano, podrían ser Santo Domingo de La Calzada, Villalba de Rioja, Sajazarra, Casalarreina, San Millán de la Cogolla o Ezcaray. Para los más aventureros, también existe un refugio de montaña en Bonicaparra (km 268), recién rehabilitado y por tanto, muy bien conservado. Además, el creador advierte del peligro de la presencia de batidas de caza, especialmente de octubre a marzo. Por lo tanto, pide precaución a las personas interesadas.
En cuanto a cuestiones técnicas, las pistas elegidas son ciclables y se adaptan bien a la lluvia. Sin embargo, sí que advierte de la posibilidad de cuestas muy exigentes. La mayoría del recorrido (280 kilómetros), se realiza sobre caminos de tierra. Advierte, eso sí, de que hay un punto complicado: en el sendero GR de Pazuengos a Larrizabala (km 265-267), donde quizá toque empujar la bici. Con 7.000 metros de desnivel positivo en 350 kilómetros, la ruta exige un mínimo de forma física.
Además, el blog deja una sorpresa final. En pocas semanas, los aficionados podrán contar con una versión más extendida de la ruta. Llegará a los 500 kilómetros, «añadiendo un nuevo trazado que se adentrará a fondo en el corazón de la Sierra de la Demanda».


