El 2024 futbolístico se acaba para la UD Logroñés y lo hace con un derbi ante el recién ascendido pero sorprendente Alfaro (domingo 17:00 horas, La Molineta). Más que nunca, obligación frente a oportunidad en el primer encuentro liguero oficial que se disputa entre ambos equipos (se enfrentaron en Copa Federación el curso pasado, con 3-0 para los capitalinos). Vencer es imperativo para los blanquirrojos, terceros con 30 puntos y necesitados de triunfos para mantener opciones de ascenso directo. Los pupilos entrenados por Sergio Rodríguez persiguen al Eibar B (segundo, 34) y al líder Arenas de Getxo (39). Ambos se han enfrentado este sábado en Gobela (1-1) y esas tablas dan la oportunidad a los riojanos de colocarse a un punto del segundo y sobre todo, a seis del liderato.
Tras dieciséis partidos, queda claro que el lastre de la UD Logroñés ha sido su rendimiento fuera de casa. De sus ocho salidas, solo han cosechado dos triunfos y el resto, cuatro empates y dos derrotas. 10 de 24 a domicilio, en cristalino contraste con sus partidos como local (20/24). Lejos de su templo, las cosas cuestan más. Mucho más. Lo muestran sus derrotas en Utebo y Anguiano, o el empate ante el colista Subiza en la última salida (0-0). Lo tiene claro su propio técnico: «Si queremos estar arriba, tenemos que adaptarnos fuera de casa». O sea, ganar.
Porque ya han transcurrido 70 días desde su último triunfo a domicilio. Ocurrió ante el Tudelano (1-3), en uno de los mejores partidos de esta campaña, sino el mejor. Sin duda, el más destacado de la ya pasada etapa de Miguel Flaño como técnico. Pero desde entonces, cuatro salidas transcurridas con dos empates (SD Logroñés y Subiza) y dos derrotas (Utebo y Anguiano). Números que un candidato al campeonato no se puede permitir de ninguna manera.

La UD Logroñés, en su última salida en Subiza
No quiere ninguna excusa Sergio, consciente de que su equipo debe abandonar la Segunda Federación lo antes posible. Trabaja en que los suyos crezcan y asimilen su idea de juego. Verticalidad, presión en campo contrario, iniciativa ofensiva y especialmente en Alfaro, intensidad. El césped natural de La Molineta, de 102 metros de largo por 69 de ancho, da más opciones que otros escenarios. Un metro más ancho que el Municipal de Las Gaunas, permitirá, por ejemplo, un mayor juego por banda. Escenario ideal, por ejemplo, para Jon Madrazo.
Con las ya seguras bajas de Bobadilla, Iñaki, Ugarte y Lupu, los blanquirrojos necesitan aprender a jugar en territorio comanche. Porque para salir de este pozo, hay que remangarse, mancharse, bajar al barro. Pelear en situaciones difíciles, contra viento y marea, vencer como sea. La versatilidad es la característica de los campeones y en adquirirla trabaja, a contracorriente, la UD Logroñés. Como ya dijera su entrenador, los futbolistas deben asumir su favoritismo en cualquier situación en Segunda Federación. Sería el mejor regalo de Reyes para 2025.
Un Alfaro en el mejor momento de la temporada
Alejado de toda obligación, el Alfaro llega al derbi convertido en la revelación riojana de lo que va de Segunda Federación. Séptimo con 23 puntos, acumula dos triunfos seguidos ante el Deportivo Aragón (2-0) y el Alavés B (0-1) y tiene muy claro cómo jugar en su campo. «Intentamos en nuestro campo ir a presionar arriba, que los rivales estén incómodos y nosotros, llegar lo antes posible a la portería rival», explicó el propio Gurría en una entrevista con este medio. Ya se vio frente al Deportivo Aragón, donde el 2-0 pudo ser mucho más amplio a tenor de las oportunidades.
Con 13 puntos sumados de los últimos 18, es el mejor momento de los blanquillos. En las últimas semanas, ya no cometen los errores propios de los recién ascendidos, llevan dos partidos sin encajar y no tienen nada que perder ante la UD Logroñés. En su vestuario, la química es muy alta. Funciona la mezcla entre riojanos y navarros, casi todos vecinos o con pasado futbolístico entre La Rioja Baja y la Ribera. Punto a favor de un equipo humilde que saldrá, seguro, a dar la sorpresa ante los capitalinos. Pero pase lo que pase en ese encuentro, su primera vuelta ya ha sido espectacular.
En el camino hacia la permanencia, es fundamental ser competitivo ante los rivales directos. Y eso, el Alfaro lo ha hecho a la perfección. Hasta ahora, no ha perdido un encuentro ante los conjuntos situados del decimosegundo puesto hacia abajo. Esa es su liga y en ella, progresa más que adecuadamente. Le ayuda a ello su capacidad de rentabilizar sus goles al máximo. Solo lleva 16 a favor, pero le han valido para tener siete victorias ya en el casillero. Por contextualizar, solo una menos que la UD Logroñés.
Óscar Gurría solo ha dejado fuera de la convocatoria a Mario León (sancionado) e Iván Rubio (lesionado de larga duración), además de Diego Lacruz, Fer Rubio y Cuartero (del filial), por decisión técnica. Tres descartes blanquillos de cara a un encuentro que pitará el catalán Sergi Carrero Romera. Ilusión local frente a presión visitante en La Molineta. Incluso con el ‘pinchazo’ del Arenas ante el Eibar B, las posibilidades de ascenso directo blanquirrojo quedarían muy reducidas si no logran el triunfo en La Molineta.


