El coordinador del club de lectura riojano ‘El color de la mirada’, Ángel Matute, ha afirmado a EFE que, aunque no están “insatisfechos” con el apoyo que tienen por parte de la Administración pública, “sí que harían falta más recursos para favorecer la estabilidad y la vida” de este tipo de actividades.
Matute, quien coordina uno de los clubes de lectura más antiguos y longevos de La Rioja, ha explicado que “estaría bien que hubiera más apoyo a las iniciativas de este tipo para facilitar espacios de reunión y favorecer la adquisición de lotes de libros”.
Ha indicado que, “a veces, las bibliotecas constituyen sus propios clubes y te dejan estar ahí, pero te proponen que utilices los lotes que ya están, algo que coarta bastante la posibilidad de elegir tú las lecturas y de hacer, por ejemplo, una ruta temática a través de los libros”.
“Estamos contentos porque en la biblioteca de La Rioja nos miman mucho con todo tipo de facilidades, como la adquisición de algunos de los lotes de libros que les proponemos”, ha subrayado.
Sin embargo, ha continuado, “lo ideal sería que el club hiciera todo su programa anual y que, para un gran porcentaje de esas propuestas de lectura, te ayudaran con la adquisición de un lote de libros que, luego, pudiera circular”.
Apuesta por la autogestión
Ha precisado que, en el caso de ‘El color de la mirada’, se trata de un club autosugestionado en el que “cada miembro pone una pequeña cuota que permite que se compren los libros, de los que se distribuyen uno o dos relatos que sirven a los participantes para decidir si quieren seguir leyendo a ese autor”.
Matute ha señalado que este club es “de los más antiguos y duraderos” que existen en La Rioja, ya que inició su actividad en 2010.
“Realmente, lo que tiene valor es la duración del club, no porque el objetivo sea durar, sino porque algunas personas están tirando con su tiempo y esfuerzo por mantener esa ilusión que no tienen ningún tipo de retorno económico ni de otra naturaleza, y además está bien que sea así”, ha subrayado.
El formato de funcionamiento que sigue ‘El color de la mirada’ es muy sencillo porque “permite abrir ventanas a autores y a propuestas de lectura que, igual, a ti no se te ocurrirían”, ha apuntado.
Sin embargo, ha proseguido, al pertenecer a este club, “hay un componente de compromiso personal con que, si quieres disfrutar de toda la obra (del autor propuesto), tienes que adquirir el libro”.
“Este es uno de los objetivos que buscamos, no tanto que los asociados tengan que comprarse el libro por obligación, pero sí que se cierre el círculo de que, cuando te asomas a una propuesta de lectura que te seduce, completes el recorrido, adquieras un ejemplar y te lo leas para disfrute personal”, ha remarcado.


