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La solución para el césped de Las Gaunas: «Jugar cada quince días»

Los unos (SD Logroñés) se quejan. Los otros (UD Logroñés) también se quejan. Los de más allá (los rivales) se quejan. Los unos se encuentran el césped roto. Los otros se encuentran con el césped igualmente roto. Los de más allá juegan sobre un césped roto. Los unos rompen el césped. Los otros también rompen el césped. Y los de más allá, por supuesto, también rompen el césped.

Y así semana tras semana durante prácticamente 38 fines de semana, el césped de Las Gaunas está roto. «Sencillamente porque no hay tiempo para arreglar todo lo que se rompe», explica Jorge Larrosa, responsable técnico de Green Natur, que explica los problemas del césped del Municipal y aporta soluciones que trasladará tanto a Logroño Deporte como a los clubes afectados.

Logroño Deporte continúa invirtiendo recursos económicos (367.667 euros desde 2020) para seguir teniendo un césped roto. Y Green Natur, empresa encargada de su cuidado, trata de resolver lo que entiende como la cuadratura del círculo por la existencia «de un problema único en el fútbol español», tal y como remarca Jorge Larrosa. «En ningún otro estadio de España se juega cada fin de semana», señala como problema principal, «pero no el único», antes de apuntar dos soluciones para mejorar el césped de cara a próximas temporadas.

«Tal y como ocurre en el resto de estadios de España, vamos a sugerir una vez más que no se juegue ningún torneo durante el mes de agosto», marca Larrosa en clara alusión al Torneo del Berceo (el alcalde Hermoso de Mendoza ya garantizó públicamente que este veterano torneo se volvería a jugar en el Municipal) y al partido de presentación de la UD Logroñés. Y la segunda medida es la de más calado, pues afecta a toda una temporada, tanto de la UD Logroñés como de la SD Logroñés: «Vamos a pedir que se unifiquen las jornadas y que, por tanto, los dos equipos jueguen en casa el mismo fin de semana».

Técnicamente, para el mantenimiento del césped es «la mejor y única opción». Y lo explica: «Conseguiríamos así ventanas de hasta trece días para intervenir en procesos necesarios que ahora mismo no podemos hacer porque sencillamente no hay tiempo suficiente». El campo tendría «el tiempo necesario para descansar» y «soportaría perfectamente dos partidos en un fin de semana».

Natur Green presentará en breve esta solución, que técnicamente mejoraría el césped, obviando situaciones deportivas habituales como quién juega antes y, por tanto, sobre un césped en mejores condiciones. O cómo si resuelve si ambos clubes desean jugar un domingo a las cinco de la tarde, sin pasar por alto cuestiones organizativas o de seguridad de cualquier evento deportivo de carácter nacional, como la seguridad o la limpieza.

Problemas de ahora y de siempre

Son las soluciones que ahora mismo maneja Green Natur, que reconoce el problema: «El césped está roto», lo que ha provocado que Logroño Deporte tenga la mosca detrás de la oreja por el pésimo estado del terreno de juego pese a la inversión. Y la empresa municipal está dispuesta a preparar sanciones contra Green Natur si «finalmente una auditoría externa indica que ha habido mala praxis», como explicó el pasado 16 de enero en NueveCuatroUno Rubén Antoñanzas.

Green Natur, ante esta reacción de Logroño Deporte en año electoral, sale al pasado de las acusaciones ofreciendo «las explicaciones que sean necesarias», pero recuerda que «nadie más se presentó a la licitación del mantenimiento del césped de Las Gaunas porque todos sabemos lo que esto supone».

A pesar de todo, Jorge Larrosa tiende puentes: «El Ayuntamiento ha invertido dinero y ha puesto voluntad para resolver esta situación compleja». Aunque explica que «es insuficiente». Y usa un símil: «Es como si tienes un Ferrari y solo le cambias una rueda y las tres restantes las dejas viejas». Las Gaunas es un gran estadio con un uso muy elevado que requiere de más medidas para disponer de un césped de nivel.

«Las Gaunas es un estadio muy protegido, así que el césped está poco aireado; y sin ir más lejos, el pasado sábado, durante uno de los partidos, un 75 por ciento del césped se mantuvo en la sombra mientras se jugaba», apunta Larrosa. «De septiembre a marzo no entra el sol en el césped». Así que le da poco el aire en verano y le da poco el sol en invierno, y además se juega un partido cada fin de semana. Por si fuera poco, las lámparas de luz para conservar el césped en invierno no cubren el espacio que deberían. «Tenemos 3.500 metros de sombra y las lámparas cubren 150 metros. Todos hacemos lo que podemos, pero esto es lo que hay».

Las lámparas alquiladas por 24.000 euros durante tres años.

La idea de jugar todas las semanas no beneficia al correcto mantenimiento del césped. «La Real Sociedad, cuando ascendió el filial a Segunda, tomó la misma decisión: jugar todos los fines de semana en Anoeta. Y dijo una y no más. Porque el césped se rompió pese a una inversión muy superior (450.000 euros) a la que se hace aquí (185.000 euros por temporada)». Y recuerda que «cuando se adaptó el césped para adaptarse a las exigencias de LaLiga se puso como si fuera una alfombra, pero debajo no se hizo lo que se debía, el subsuelo sobre el que está crece la hierba sigue siendo el mismo de hace una década, cuando se cambió el riego». Problemas de ayer que pasan facturas ahora.

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