Gastronomía

La mejor tortilla de España prepara un servicio para llevar

La mejor tortilla de España prepara un servicio para llevar

Desbordados. Así están Carlos Olabuenaga y Ana Lasheras en el Tizona, tras haber ganado el XV Campeonato de España de Tortilla de Patatas. Es más, en la puerta de local han colocado un cartel en el que advierten que «por ahora no podemos hacer tortillas para llevar».

Todo tiene su explicación y, por supuesto solución. Empecemos por la primera. «Desde hace tres años y medio que ganamos el campeonato de La Rioja no podemos hacer más de 27 tortillas al día porque no tenemos tiempo ni fuegos suficientes». Ahora mismo la cocina del Tizona cuenta con dos fuegos grandes y dos pequeños, y Carlos necesita 18 minutos para hacer una tortilla. «Si utilizo ese tiempo a las 9 de la noche cuando el bar está lleno, Ana coge el cuchillo y me rebana de arriba abajo».

Porque como bien explica Carlos, «estamos inmensamente agradecidos a la tortilla, pero nuestro pequeño nombre en Logroño empezó a hacerse a fuego lento gracias a la cocina de Ana: cocina riojana, casquería y todo producto de primera calidad». El matrimonio confiesa que nunca han pretendido convertirse en una tortillería, «por lo que no vamos a dejar de lado la carta y los platos que nos han dado el nombre».

Ahora viene lo de la solución y así lo describe Olabuenaga: «Es momento de gestionar todo esto con cabeza». Por ello, el flamante ganador ha decidido alquilar un pequeño local al lado del Tizona para encerrarse ahí y «hacer tortillas como si no hubiera un mañana».

En ello está el matrimonio. Y es que no necesitan tanto, solo «un espacio sencillo y humilde donde yo pueda tener ocho fuegos, mis neveras, mi fregadero y lavavajillas para limpiar mi herramienta. Nada más. Bueno, un mostrador y terminal TPV. Que venga la gente y se lleve su tortilla». Nada de enviar a domicilio. Sólo para recoger.

Precisamente, en este nuevo local, «yo solo podré hacer sesenta tortillas, y aún así no serían suficientes, porque estamos teniendo una demanda diaria de cien tortillas». En la cabeza de Carlos retumba la frase que le dijo uno de sus compañeros en el certamen y ganador de otra edición: «Nunca podrás llegar a cubrir toda la demanda, aunque tengas un pabellón de 8.000 metros cuadrados».

Sin ir más lejos, esta última jornada, las 24 primeras tortillas que han salido de la cocina del Tizona se han vendido en hora y 37 minutos. «Para cuando abrimos ya había fila». Por ello han puesto una pizarra en la puerta advirtiendo que no se hacen tortillas para llevar, aún así, «explicándolo con todo el cariño, hay gente que se ha molestado», lamenta Carlos.

Y es que cinco huevos camperos y siete yemas, patata, cebolla y aceite virgen extra de Denominación de Origen de La Rioja, son, junto con la cocina de Ana, un reclamo seguro.

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