La Rioja

Los cámpines riojanos harán ‘su agosto’: «Superaremos el 90 por ciento de ocupación»

Camping de Logroño

Irse de vacaciones no siempre significa hablar de apartamentos u hoteles. Cada vez son más las personas que se plantean una escapada sobre ruedas en una caravana o en un bungaló en plena naturaleza. Si el pasado verano fue bueno para los cámpines riojanos, este no se queda atrás. «Tiene pinta de que vamos a trabajar muy bien, y eso que todavía quedan las reservas de última hora», apunta Santiago Monzón, gerente del camping La Playa de Logroño.

Y es que, a raíz de la pandemia, «la gente se ha acostumbrado a reservar a última hora, pero calculo que en julio estaremos al 75 por ciento y en agosto aumentará hasta el 92». Estas son las cuentas que Monzón hace para su camping, parecidas a las que Rosa Mendoza calcula para el suyo en Berceo. «En julio ya tenemos en bungalós el 90 por ciento reservados, pero seguro que habrá fines de semana durante el verano que llegaremos al completo».

Camping Logroño

El gerente del espacio logroñés reconoce que el camping con auto caravana «es un tema que va al alza en toda Europa y por supuesto en La Rioja. Trabajamos muy bien con el alojamiento en bungalós y habitaciones, pero el tema caravanas crece por momentos». Hasta la capital riojana llegan turistas del País Vasco, Madrid, Cataluña y Navarra, «por este orden», y franceses, holandeses y alemanes. Estos últimos, los extranjeros, «nos han salvado los meses de mayo y junio», reconoce Rosa.

Pero, ¿qué va buscando el turista que elige pasar sus vacaciones en un camping? Los propietarios coinciden: tranquilidad. Aun con todo, Santiago hace una diferencia entre los visitantes que llegan a sus instalaciones entre semana y los sábados y domingos. Los primeros buscan el reposo, la naturaleza…, y los segundos, «llegan con ganas de explorar el ambiente de la ciudad, y, por supuesto, la calle Laurel».

Camping Berceo

Respecto a la tranquilidad coincide Rosa, aunque en su caso las estancias y clientes son diferentes que en el camping de la capital riojana. «Hasta aquí llegan sobre todo familias con niños, en busca de naturaleza, monte, paseos… pero también eligen nuestro alojamiento los turistas que hacen la ruta de los monasterios». Y es que este camping está situado en el Valle de San Millán, en plena Sierra de la Demanda y a orillas del río Cárdenas.

Además, Rosa ha comprobado cómo, a raíz de la pandemia, mucha gente que nunca había hecho camping «lo ha descubierto, se ha dado cuenta de que no son unas vacaciones ‘de tercera’, que no tienen nada que ver los alojamientos con los cámpines de hace 20 años y este verano repiten encantados». Y a estos se suman los «clientes fijos de toda la vida» y los que viajan con caravanas «que valen más que un piso en la playa, sobre todos los alemanes y holandeses, que traen casa móviles que muchos quisiéramos».

Camping Berceo

Otra de las características que más atraen a este tipo de turismo es la amabilidad que se respira en los cámpines. «Hay que vivirlo para saberlo, pero en estos espacios se hacen muy buenas amistades, tanto los adultos como los niños», destaca la gerente de Berceo. «Los críos hacen piña enseguida, sobre todo en la piscina. En dos días ya hacen cuadrilla, como cuando vas a un pueblo de vacaciones. Y a partir de ahí, están todo el día en la calle con la seguridad de que no les va a pasar nada».

Porque, ¿qué se hace durante unas vacaciones en un camping? De todo y más, asegura Rosa. «Desde darte un baño en la piscina, hasta lanzarte al monte a respirar aire fresco y pasear, visitar los pueblos cercanos, descansar y desconectar o participar en las diferentes actividades que organizamos diariamente. En realidad es como un hotel».

Y es que, pocas vacaciones como las vividas en un camping te darán «una sensación de libertad increíble, creando recuerdos inolvidables».

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