La Rioja

El lento regreso de los peregrinos: «Son menos del 30 por ciento de 2019»

El número de peregrinos que fluyen por La Rioja apenas alcanza el 30 % antes del COVID

FOTO: Raquel Manzanares (EFE)

Los albergues del Camino de Santiago estaban esperando el regreso de los peregrinos desde el día que tuvieron que cerrar sus puertas. Poco a poco con la apertura de las fronteras y con el progreso de la vacunación mundial los peregrinos vuelven al Camino, aunque más lentamente de lo que a los propietarios de los albergues les gustaría.

La situación de estos alojamientos es complicada. El dueño del albergue El Cántaro de Navarrete, Celestino Alonso, asegura que «después de más de 14 meses sin peregrinos y pagando todos nuestros impuestos al 100 por cien y sin recibir ayudas no está siendo fácil».

Antes de que la pandemia llegara a nuestras vidas, los albergues tenían su temporada alta en los meses de abril, mayo y septiembre; sin embargo, este año la mayoría de ellos han tenido sus puertas cerradas. Es el caso del albergue de Azofra, que la pasada temporada se mantuvo cerrado y así ha seguido hasta el 1 de julio de este año.

«El protocolo que hay que llevar dentro del establecimiento es muy estricto, lo que encarece los gastos y el trabajo», indica Augusto Loma- Osorio , su encargado. Al ser un albergue municipal y ser conscientes de la llegada de algunos peregrinos decidieron volver a abrir.

«Es cierto que el volumen de caminantes no es el que había antes», puntualiza Loma-Osorio. En estos días que el albergue de Azofra lleva abierto ha recibido una media de entre 8 y 9 peregrinos al día, aunque manifiesta el encargado del establecimiento que «va por oleadas».

El albergue Puerta de Nájera, «tras unos meses complicados», se aventuró a iniciar de nuevo su andadura unos meses antes, en este caso el 24 de mayo. Los propietarios adecuaron su establecimiento a las nuevas normativas y eliminaron literas de sus habitaciones, «así la gente está más cómoda y más segura porque se guardan las distancias», incide una de sus propietarias, Maite Sobrón.

Sobrón coincide en la afirmación sobre la llegada de peregrinos «está siendo irregular. Aunque es cierto que algún día hemos llegado a completar el aforo reducido de 28 plazas». El propietario del albergue de Navarrete afirma que el porcentaje de caminantes que actualmente realizan el camino «es entre un 25 y un 30 por ciento de los que venían hace dos años, en el 2019».

La mayor parte de peregrinos que hoy en día se dejan ver por el Camino proceden de Italia, Francia, Alemania, aunque también lo están realizando irlandeses, americanos y españoles. Los grandes ausentes, los coreanos. Aunque desde los albergues inciden en que con el repunte de casos y las malas noticias que se están dando están haciendo que algunos peregrinos se replanteen la realización del Camino.

«Estas malas noticias también nos están afectando de cara a las reservas de septiembre, porque nos las están anulando», afirma Celes. La recomendación por parte de sus países para no venir a España en algunos casos les motiva para cancelar sus viajes. Aunque siguen teniendo en mente el camino, asegura Sobrón que «la intención de la mayoría de lo que han anulado es de cuando esté la cosa más segura regresar».

La pandemia ha provocado que algunos caminantes también opten por realizarlo de una forma más independiente. El encargado del albergue de Azofra confirma que «hay caminantes que están haciendo el camino con su propia tienda de campaña. No son muchos, pero sí que se nota que lo hacen un poco más que antes de la pandemia».

Aun con todo, el Camino es seguro. «Hoy en día creo que es de las vacaciones más seguras porque vas en la naturaleza y los albergues están guardando todas las medidas de seguridad». La mayoría de los peregrinos al llegar a los alojamientos afirman estar vacunados, pero, aún así, Celes recuerda «lo importante es encontrar albergues seguros. Donde desinfecten y que tengan las medidas de seguridad adecuadas».

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