El Rioja

Un año dispar en las ventas de Rioja antes de avanzar en la recuperación

El balance de la comercialización de las botellas con etiqueta Rioja que se hace de 2020, el año de la pandemia, deja una evolución dispar en los índices de ventas de la Denominación de Origen con una cifra final de un retroceso del 8,43 por ciento respecto al volumen total con el que concluyó el 2019.

Así, mientras el sello Rioja perdió posiciones en el marco nacional, con un 18,46 por ciento menos en volumen de ventas, fuera de las fronteras consiguió un balance positivo con un 8,34 más del volumen exportado respecto al año anterior (con Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Suiza y Países Bajos a la cabeza). Dos polos que se explican muy bien gracias al comportamiento de la pandemia en España y las consecuentes restricciones que han acompañado a los diferentes sectores económicos durante más de un año.

Desde el Consejo Regulador ya han resaltado en diversas ocasiones la lectura «positiva» de estos datos, porque esa caída del volumen total que no alcanza el 10 por ciento es «sustancialmente mejor de lo que cabía esperar cuando estalló la pandemia, con el derivado cierre de los mercados nacionales e internacionales», según el presidente del Órgano, Fernando Salamero.

Esa lectura, además, también merece un despiece. Cabe recordar que la comercialización de Rioja se divide en un 62 por ciento aproximadamente para las ventas en territorio nacional y un 38 para las de internacional. Por tanto, esas ventas en otros países no han compensado el hundimiento en las listas internas, más si cabe cuando la mayoría de bodegas que componen Rioja se nutren de la actividad nacional.

Además, la dependencia que esta marca tiene del canal Horeca, «que venía suponiendo alrededor de un 60 por ciento del total de ventas», dejó por los suelos los libros de cuentas de muchas bodegas, solo salvados por el repunte de ventas en los mercados de la gran distribución, los comercios de alimentación y el renacido mercado ‘online’.

La evolución de la comercialización de Rioja en los últimos 25 años arroja un crecimiento progresivo desde 1985 hasta 2017, fecha a partir de la cual la comercialización en el mercado interior como exterior comenzó un proceso de declive. Solo se salva la exportación durante el ejercicio de 2020, que creció respecto a año anterior en un diez por ciento.

En ese punto de inflexión de 2017 se vendieron más de 284’17 millones de litros (un 62 por ciento en el mercado nacional y el 38 restante, en el exterior), mientras que la cifra más baja se produjo en 2020, cuando las ventas dibujaron una vaguada con casi 160 millones de litros (el 75 por ciento de ellos dentro de las fronteras nacionales).

Más valor internacional

La DOCa Rioja, en ese balance positivo fuera de las fronteras nacionales, contabiliza una cuota en el mercado internacional del 2,4 por ciento respecto al calor del valor total del comercio mundial de vino envasado no espumoso con una facturación de 506,9 millones de euros, 0,2 puntos porcentuales más que el año anterior.

Los datos facilitados por el Observatorio Español del mercado del Vino (OeMv) evidencian cómo Rioja fue la Denominación que más vino exportó durante el 2020 (más de 10 millones de litros con un cierre superior a 14 millones de euros) junto con la región italiana de Trentino Alto Adige.

Si hay que hablar de volumen, Rioja aumentó en un diez por ciento la cantidad de litros comercializados al exterior, 111,6 millones en total (lo que supone el dos por ciento del volumen total del comercio mundial). En palabras del Consejo Regulador, «la percepción de Rioja como marca líder y región vinícola de referencia» se materializa sobre todo en Suiza, donde sus vinos adquieren casi un 70 por ciento de reconocimiento entre los consumidores, seguido de Reino Unido (64 por ciento) y México (60 por ciento).

Fernando Salamero hace balance de dichas cifras extraídas de un informe desarrollado por Wine Intelligence y se muestra tajante al afirmar que esta Denominación «ha trabajado duro en 2020 y está preparada para afrontar la era poscovid con decisión, poniendo en marcha una primera fase del Plan Estratégico 2021-25». Por su parte, Rafael del rey, director general de la Fundación del OeMv, ensalza el esfuerzo de Rioja al haber afrontado la pandemia «mucho mejor que otras regiones del mundo gracias a su alto grado de internacionalización».

En terreno nacional, Rioja también se ha hecho notar en los hogares españoles a través del canal Alimentación, que han tomado el pulso a los bares y restaurantes con un crecimiento del 14 por ciento del volumen de ventas, mientras que la restauración cayó en otro 14 por ciento de su volumen y retrocedió un 18 por ciento en términos de valor.

La otra cara de la moneda es que Rioja sigue liderando las posiciones en el ranking nacional del mercado interior, con un 26,6 por ciento del volumen y un 32,1 por ciento del valor del vino con Denominación de Origen, mientras que la segunda marca se coloca por debajo del 12 por ciento de la cuota en volumen.

Los primeros pasos de la recuperación prevista para este 2021 ya se aprecian en el mercado vinícola. Aunque en marchas cortas, marzo fue el mes a partir del cual se comenzó a avistar cierto haz de luz para alcanzar durante el primer cuatrimestre unas ventas en positivo respecto al mismo periodo del año anterior. Además, tras el fin del estado de alarma, con la consecuente apertura de fronteras, y la supresión de los aranceles estadounidenses, las esperanzas inundan el sector que espera que ese crecimiento coja ritmo en los próximos meses.

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