Crisis del Coronavirus

Adiós a un mes vertiginoso: La Rioja doblega la peor ola de la pandemia

La Rioja despide febrero tan rápido como ha dicho adiós a la tercera ola. Un descenso vertiginoso en el que la sociedad ha cogido carrerilla y ha puesto todo su empeño en doblegar una curva que más bien se podría catalogar como un muro nunca antes visto en el año que el COVID-19 lleva entre nosotros.

Una situación que llegó a alcanzar cifras récord entre finales del mes pasado y comienzos de este y que dejó temblando la presión asistencial a pesar de las continuas ampliaciones de camas en la Unidad de Cuidados Intensivos (Salud llegó a habilitar 86, aunque con capacidad para superar el centenar) y la apertura de nuevos controles (hasta siete llegaron a estar en funcionamiento simultáneamente).

Concretamente, enero fue el peor mes con diferencia de toda la pandemia en cuanto al número de personas hospitalizadas se refiere (se superó la sorprendente cifra de 200 personas el pasado 26 de enero) y también si se tiene en cuenta el nivel de ocupación en UCI. En este caso, La Rioja daba la bienvenida a febrero con 64 camas UCI ocupadas, otro récord absoluto para sumar a la negra lista sanitaria.

Un mes después, solo basta con echar un rápido vistazo a los datos para comprobar que la tercera ola ya ha quedado atrás: este domingo la cifra de personas hospitalizadas por COVID-19 asciende a 25, mientras que el Hospital San Pedro ya funciona con dos controles y son 26 los pacientes ingresados en la UCI. Unos datos similares en la última semana y que dibujan una pequeña meseta en el horizonte.

Desde la curva epidemiológica en forma de cascada que arroja la evolución de los casos activos en la comunidad también se aprecia ya cómo esta comienza a aplanarse con la entrada en el nuevo mes. Atrás se quedan cifras desorbitadas, con esos 3.150 activos el 30 de enero a partir de los cuales todo fue cuesta abajo. Apenas un mes después, la comunidad se coloca con 211 casos y las previsiones son esperanzadoras.

Una bajada de casos activos que se corresponde con la curva descendente que han manifestado las principales localidades. Destaca Logroño, con un muro que ascendía hasta los 1.794 casos el 30 de enero y ahora, un mes después, no alcanza el centenar. Un punto de inflexión que va de la mano con la entrada en vigor de las restricciones sanitarias.

Las residencias riojanas, de nuevo, vuelven a situarse con el contador a cero durante las últimas cinco jornadas (un dato que no se repetía desde el 7 de enero). A pesar de alcanzar un pico el 10 de febrero, con 39 activos, las aguas vuelven a su cauce en el que fuera el punto negro durante marzo y abril. No obstante, las defunciones en estos centros desde el pasado 28 de enero (cuando se registró la primera muerte en residencias de la tercera ola) suman 13 residentes más a la lista, que alcanza las 300 víctimas desde el inicio de la pandemia.

Por otro lado, los positivos por coronavirus acumulados en el último mes ascienden hasta los 1.545 (27.422 desde marzo). El 31 de enero la Consejería de Salud notificó a Sanidad 517 nuevos positivos en día, mientras que ahora la región se sitúa en unos registros de una veintena de contagios diarios (18 en la última actualización del ministerio a fecha de 26 de febrero).

Aunque las peores cifras de muertes se registraron durante los primeros meses de la pandemia, febrero deja una lista de 73 personas fallecidas que se suman al recuento de víctimas por COVID-19. Cabe recordar que este sábado se celebraba la primera jornada sin muertes desde el 21 de enero, mientras que las dos notificadas este domingo corresponden con unas defunciones de principios de febrero. Y aunque parece que ha pasado el tiempo, la pandemia sigue haciendo estragos casi un año después del primer positivo registrado en La Rioja.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top