La Rioja

Helados en verano: «¿Cucurucho o tarrina? Todo depende del tiempo que haga»

«Las bicicletas son para el verano», decía Fernando Fernán Gómez, pero los helados tampoco pueden faltar en esta época estival. Cualquier cosa refrescante: polos, granizados, sorbetes… son bienvenidos en un día de calor sofocante pero, ¿hay mejor placer que un helado en verano?

Es uno de los símbolos más significativos de está estación del año, aunque con el paso del tiempo vamos haciéndoles un hueco en nuestros congeladores aunque sea octubre. Pero es ahora cuando más apetece disfrutar de una gran variedad de sabores, ya sea por la mañana, la tarde o por la noche. Y es que los helados no son cosa de niños… y quien diga lo contrario miente, y más ahora que los clásicos como el chocolate, fresa o vainilla han dejado paso a una infinidad de gustos.

Antiguamente con una bola de helado éramos felices, pero ahora puedes acompañarlos con sirope, galletas trituradas o enteras, sobre brownie, acompañados con frutas, con chispas o cubiertos de chocolate… todo un mundo. Un universo que conoce a la perfección Fernando Sáenz, propietario de la heladería DellaSera y del obrador Grate. «Niños, adultos y mayores, todos tienen sus gustos preferidos y nosotros no nos olvidamos de nadie, ya que tenemos un espectro enorme de sabores para satisfacer a todos».

Fernando reconoce que «aquí no tenemos un helado que se venda cinco veces más que otro, pero sí es cierto que los logroñeses se atreven mucho con los sabores más novedosos, personales y especiales, como la Sombra de Higuera o el Paseo de Verano».

¿Cucurucho o tarrina? ¿Helado de noche o de día?

Y si los sabores son un mundo, la manera de comérselos y la hora del día también. «El perfil de los clientes va cambiando con las horas. Por ejemplo, por la tarde vienen más familias o personas mayores. Además, a raíz del coronavirus, el flujo de gente ha cambiado mucho». Fernando recuerda que otros años las horas de la tarde eran más tranquilas «pero ahora hay mucho más movimiento». Lo contrario pasa con las noches. «Antes trabajábamos mucho más a última hora del día, pero hemos notado un cambio de costumbres. El coronavirus ha trastocado muchas cosas».

Otro de los aspectos a tener en cuenta es el cómo comerse un helado. ¿Cucurucho? ¿Tarrina? ¿Cucurucho con cucharilla? Podríamos pensar que este aspecto está relacionado con la edad, pero el propietario de DellaSera confirma que depende más del tiempo meteorológico. «Los días de extremo calor la gente se olvida del barquillo y se pasa a la tarrina, sin embargo, en cuanto empieza a refrescar se tira más de cucurucho. Estos días de lluvia el cucurucho se ha hecho más presente».

Sea como fuere el verano es para disfrutarlo, ya sea en la playa, la montaña, la piscina o en la ciudad. Y para conseguirlo, nada mejor que con un helado en la mano.

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