La construcción Passivhaus ha superado con nota el reto del hielo en Logroño. Tras trece días de exposición a la intemperie, la casa levantada bajo este estándar de alta eficiencia ha conservado 279,8 kilogramos de hielo, mientras que en la edificación construida con criterios convencionales el cubo se ha derretido por completo. La prueba ha partido de dos bloques prácticamente iguales: 989 kilos de hielo en la casa Passivhaus y 983,5 kilos en la construcción tradicional.
El experimento, impulsado por ARIC, la Plataforma de Edificación Passivhaus (PEP), el Gobierno de La Rioja y el Ayuntamiento de Logroño, ha buscado mostrar de una forma sencilla, muy visual y fácil de entender cómo el diseño, el aislamiento y la calidad constructiva influyen directamente en la eficiencia energética de los edificios. Y la imagen final no deja demasiado margen a la duda: mientras una casa ha logrado conservar casi 280 kilos de hielo, la otra no ha podido resistir las condiciones exteriores.
El resultado adquiere todavía más valor si se tienen en cuenta las temperaturas registradas durante los trece días de medición. Según los datos técnicos extraídos este martes, la temperatura máxima media exterior ha sido de 32,2 grados y la temperatura media global ha alcanzado los 24,3 grados. La jornada más exigente ha llegado el 29 de mayo, cuando los termómetros han marcado una máxima absoluta de 37,4 grados.
La monitorización interior también ha reflejado diferencias importantes entre ambas construcciones. La casa Passivhaus ha mantenido unas temperaturas mucho más estables, con máximas de 15 grados y mínimas de 6. En cambio, la construcción convencional ha llegado a registrar hasta 26 grados en su interior. Estos datos han puesto de manifiesto la capacidad de las envolventes de alta eficiencia para limitar las ganancias térmicas y conservar unas condiciones interiores más favorables incluso en episodios de fuerte radiación solar y calor elevado.
La campaña ha contado además con una parte ciudadana a través de un concurso en el que los participantes tenían que adivinar cuántos kilos de hielo quedarían en ambas casas al final del reto. En total han participado 338 personas y el ganador ha sido Santiago Fernández de Piérola, cuya estimación se ha quedado a 21,3 kilos del dato final. Como premio, disfrutará de una estancia para cuatro personas en un apartamento turístico construido bajo estándar Passivhaus en Ezcaray, donde podrá comprobar en primera persona las ventajas de este modelo basado en el confort, la eficiencia energética y la sostenibilidad.


