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Fogones con ‘estrella’ en La Rioja: «Seguimos haciendo lo que mejor se nos da»

*Artículo realizado en colaboración con La Rioja Turismo

Los tiempos del COVID-19 han traído consigo cambios en los ritmos y rutinas de trabajo. Las reglas del juego se han endurecido y han conseguido traspasar hasta las puertas de la alta cocina. Sin embargo, estas nuevas normas no han logrado alterar sus fogones, que brillan como antes.

Las cuatro ‘Estrellas Michelin’ riojanas han vuelto a atarse los delantales con la misma ilusión que cuando se adentraron en el universo culinario profesional, pero la «incertidumbre» que les acompañó durante los meses de confinamiento regresa ahora tras abrir sus restaurantes.

«Las sensaciones que tenemos desde que reabrimos el 19 de julio son muy positivas. La gente tenía ganas de volver a vernos y solo les pedimos que vengan con la intención de disfrutar», señala desde el restaurante Venta Moncalvillo Ignacio Echapestro.

Hace 24 años los primeros pasos de este restaurante en Daroca de Rioja fueron más bien cortos. Ahora, se están adaptando al nuevo juego. «Seguimos haciendo lo que mejor se nos da, sin ninguna variación que antes porque nuestros clientes vienen buscando lo mismo. No queríamos reconvertirnos en otra cosa. También nos ayuda tener diversos espacios amplios. Todo para que nuestro público siga disfrutando de las mismas experiencias», añade el chef.

La misma ventaja de asentarse en un entorno rural en estos momentos en los que la naturaleza está de sobra demandada tiene el Portal del Echaurren. Las tres Estrellas Michelin que porta su cocinero Francis Paniego sitúan a este restaurante de Ezcaray como un referente culinario que ha gozado de sus peculiares características de espacio (tan solo siete mesas lo ocupan) dentro de la nueva normativa de seguridad.

Francis Paniego.

«Teníamos muchas ganas de retomar la actividad, volver a percibir sensaciones y mostrar nuestra nueva carta repleta de un trabajo creativo. La gente está respondiendo muy bien, los fines de semana estamos a tope sin apenas mesas libres. Lo cierto es que no hemos tenido tiempo para coger la vuelta con esa alegría que tanto queríamos, así que seguimos trabajando día a día», apunta el cocinero.

De vuelta a la capital, desde el pasado 25 de mayo el corazón culinario de Tokio en La Rioja ya trabaja a fuego rápido para atender a su clientela. Félix Jiménez y su Kiro Sushi mantienen su filosofía de fomentar la «experiencia del cliente» y la búsqueda de su felicidad.

Félix Jiménez.

Entre las novedades que trae consigo esta nueva etapa en las cocinas de Jiménez destaca el estreno de los paquetes de gastronomía tradicional japonesa listos para llevar y consumir en casa: «Una apuesta que durante las tres o cuatro semanas que lleva en funcionamiento ha reflejado su excelente acogida porque permite al público consumir nuestros productos en sus hogares en los tiempos actuales que corren».

El Íkaro ha sido otro de los restaurantes con ‘estrella’ que han vuelto «con muchas ganas» tras la pandemia. «Nunca hemos estado tanto tiempo parados y, al principio, nos costó bastante porque piensas que te está yendo bien pero nunca piensas que algo así pueda llegar y cambiarte todo», explica Carolina Sánchez.

Carolina Sánchez e Iñaki Murúa | Foto: Restaurante Íkaro

Carolina Sánchez e Iñaki Murúa | Foto: Restaurante Íkaro

El parón les ha servido a ella e Iñaki para innovar en nuevas recetas pero sin cambiar su esencia e identidad, «el concepto va a ser el mismo». Así se presenta la caldereta de cordero en varias texturas, «torrezno de cordero, cuajada de cordero, una salsa hecha con las manitas… En definitiva, cordero en todas sus vertientes». Y el toque ecuatoriano, como siempre, lo pone Carolina, esta vez con un nuevo ceviche con salsa de cacahuete, «totalmente diferente a lo que teníamos hasta ahora».

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