La Rioja

Gafas, móviles y llaves: las pérdidas más recurrentes en Logroño

Del bolsillo de los más despistados hasta la Calle Ruavieja, serpenteando por los adoquines del Casco Antiguo logroñés. Es el camino que realizan móviles, llaves, carteras y demás objetos a los que se les pone la etiqueta de ‘perdidos’ al llegar a la Jefatura de la Policía Local de la capital riojana.

En busca de algún tesoro extraviado, con una historia detrás -las zapatillas de un corredor de fondo, el arco de uno de los violinistas que amenizan Portales o un diario de un escritor que vivió en Logroño muchos años atrás- nos encontramos con Raquel Ibáñez, trabajando en la Unidad de Protección Ciudadana desde hace diecinueve años y en el área de objetos perdidos desde 2007.

La funcionaria cuenta que la mayoría de objetos que llegan a parar a sus manos no son extraordinarios ni esconden detrás un enigma que merezca atención, tratándose la mayoría de gafas y móviles. Si algo destaca Ibáñez como lo más bizarro en sus doce años de recolecta de olvidos fue una urna de cenizas vacía, cuyo dueño nunca apareció.

El número de extravíos aumenta considerablemente en fechas señaladas, «en las que hay más afluencia de gente», como las fiestas de San Mateo y San Bernabé o durante la celebración de la feria de comercio Logrostock.

El número de utensilios que han llegado hasta la Unidad de Protección Ciudadana a lo lago de este 2019 ha sido de 1.415 y han sido reclamados y devueltos a sus dueños alrededor de unos 560.

El horario de atención en Objetos Perdidos es de lunes a viernes (9-14 horas), «excepto para las llaves», aclara la funcionaria: «Si tú pierdes una llave puedes venir aquí durante las 24 horas del día y reclamarla en el mostrador de la entrada».

Para demostrar que el objeto en cuestión pertenece a la persona que lo reclama, Ibáñez dice que es indispensable un documento de identidad o el código PIN y el correo electrónico, en el caso de los móviles.

«En el caso de las llaves, que es más difícil de comprobar, pedimos una descripción de estas, aunque sueles confiar en la buena fe de las personas. Al que viene, se le ve desesperado, no ha habido nunca ningún caso raro», explica.

¿Cuál es el destino de aquellos objetos abandonados por sus dueños? «El plazo de reclamación es de dos años según establece el Código Civil», aclara la funcionaria. Si en ese tiempo su dueño no hace acto de presencia, o bien se tira o, si el objeto es de valor, se entrega a la persona que, con toda su buena intención, lo depositó en la Unidad de Objetos perdidos tiempo atrás.

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