Lo importante es lo que ocurre en torno a él, y eso, por suerte, no cierra nunca
No hay relojes ni normas, solo música, charlas interminables, reencuentros, pasos torpes, confesiones inesperadas, besos furtivos...
El lugar donde fuimos niños y donde volvemos a serlo cada verano
Todo empieza cuando se reactiva ese grupo de WhatsApp de fútbol del pueblo