La implantación del depósito de residuos orgánicos sigue avanzando en La Rioja, pero su éxito depende de desactivar una batería de excusas que se repiten
Este gesto es capaz de desencadenar una cadena de beneficios que se multiplica mucho más allá de nuestra cocina
En este recipiente deben depositarse principalmente restos de comida, tanto crudos como cocinados: frutas y verduras, pan, carne, pescado, espinas, huesos, bollería o alimentos caducados.