Reinventóse el voto taurino en Logroño por San Bernabé. Y de aquellas simples y meras sueltas de vaquillas se anunció hoy la lidia de tres erales a cargo de otros tantos novilleros riojanos. Ataviados con vestimentas de cuando Logroño venció al ejército francés allá por 1521, Alberto Donaire, Aarón Navas y Javier Fernández ‘Fino’ impregnaron de cierta torería Logroño por San Bernabé. Pudo verse la botella medio llena por lo novedoso de la cita, o también casi vacía por no contar con Diego Urdiales y Fabio Jiménez en un festejo de mayor enjundia e interés. Que cada cual saque sus conclusiones. Logroño, vacío estos días, tampoco está para muchos experimentos.
Se enfrentó Donaire a un animal con más defectos que virtudes. Aquel escaso recorrido, su condición gazapona y su escaso humillar. Mostró Donaire gran firmeza, mas quizás no toda la solvencia que requería el asunto. Hubo suavidad, temple y aquel darle contenido a la historia. Muy por encima el novillero del eral, como también la excesiva plaza recorrida y los pasos perdidos. Ni fu ni fa.
Hizo segundo otro animal de escaso poder y poco fondo. Hizo Aarón Navas todo a favor de su enemigo: desde la suavidad los cites a la media altura de los chismes y las pausas entre tandas. También aquel tacto, aquel prescindir de los toques para ofreces sólo los vuelos. Salpicó Navas de torería los remates y, cual novillero hambriento de embestidas, exprimió las nobles, prontas y templadas embestidas del eral de Toropasión flojito y sosote. No era baladí darle sentido a aquella lidia y Navas lo logró. Tan enorme como la superioridad mostrada hoy por Navas fue la evolución de su toreo visto en La Ribera.
Un trincherazo, un cambio de mano y un pase de pecho en los inicios resultó lo mejor y más torero del trasteo de Javier Fernández ‘Fino’.
Faltó cierta calma y temple a una faena casi siempre sin finales, de lances sin rematar y, por ende, de no muy buena colocación. ‘Fino’, eso sí, dejó algún detalle de cara torería.
Luego hubo recortes, que fue lo mejor, y suelta de vaquillas.
La ficha
Plaza de toros de La Ribera. Festejo extraordinario para dar cumplimiento al voto taurino de San Bernabé.
Media plaza. Erales de Toropasión, de escaso fondo y poder, para, Alberto Donaire, Aarón Navas y Javier Fernández ‘Fino’, ataviados con ropas de la época, que, junto con el alcohol en los tendidos y la música al final de los festejos, es el I+D+i del toreo hoy, pasearon una vuelta al ruedo.


