La UD Logroñés ya ha dibujado su siguiente paso en Valdegastea. La segunda fase de la Ciudad Deportiva, contemplada desde el origen dentro de un proyecto estructurado en tres etapas, ya tiene forma. Y ahora también imagen. El club ha definido cómo crecerá la instalación actual con una ampliación en altura que permitiría transformar el actual centro de trabajo-deportivo en un complejo también con capacidad residencial.
La intervención planteada es clara: levantar una segunda planta sobre el edificio que actualmente concentra vestuarios, gimnasio, oficinas y servicios del día a día, así como la cafetería. Una ampliación que no rompe la armonía del conjunto, sino que replica su esquema, dando continuidad a una instalación que ya es referencia en el fútbol riojano.

Ese crecimiento no es solo físico. Supone, sobre todo, un cambio de escala en el modelo de club. La segunda fase pivota sobre la construcción de «una residencia con cuarenta habitaciones», como explicó Félix Revuelta a NueveCuatroUno hace unas semanas, pensada para alojar a futbolistas en formación y concentrar en un mismo espacio su desarrollo deportivo y personal. Comedor, salas de estudio y zonas comunes completarían un espacio concebido para vivir el fútbol dentro de la propia instalación.
«Tenemos todo el proyecto hecho», explicó el presidente del club, Félix Revuelta, que sitúa esta residencia como la prioridad inmediata dentro del plan. «El corto plazo es la residencia», insistió, en una idea que el dirigente lleva años defendiendo como pilar del crecimiento de la entidad. «Si no tenemos estructuras, no tenemos futuro», resumió .

Aspecto actual de la Ciudad Deportiva en su primera fase. / Futura ampliación proyectada para la segunda fase.
La puesta en marcha de esta segunda fase permitiría a la UD Logroñés dar un salto cualitativo en la captación y desarrollo de talento, pero también abrir nuevas vías de crecimiento. En este contexto, la residencia se convierte en una pieza clave. No solo para el día a día del club, sino para posicionar la instalación en un escenario más amplio. La falta de alojamiento ha sido, de hecho, una limitación hasta ahora. «Vino un equipo saudí y quería quedarse aquí, pero no teníamos dónde hospedar», reconoció el presidente.
Con esta ampliación, la Ciudad Deportiva se acercaría al modelo de grandes complejos internacionales, integrando campos, servicios y estancia en un mismo espacio. Un paso que también reforzaría las opciones de Logroño y La Rioja en el marco del Mundial 2030, donde la instalación figura como posible subsede dentro del dosier presentado por la Real Federación Española de Fútbol.

Sin embargo, el desarrollo del proyecto no depende ya del club. El principal obstáculo sigue siendo urbanístico. La actual calificación del suelo limita la construcción en altura, lo que impide ejecutar esta segunda fase sin una modificación o autorización específica por parte de las instituciones.
La segunda fase ya está sobre el papel. El siguiente paso, como repite el propio Revuelta, es que le permitan construirla.


