Félix Revuelta, empresario y presidente de la UD Logroñés, como cada año desde hace catorce años, ha actualizado su apoyo económico a la Cocina Económica y Proyecto Hombre de La Rioja, oportunidad para analizar cuestiones que afectan al desarrollo de su proyecto deportivo en la región. Futuro, una vez más, que pasa por el fortalecimiento de la Ciudad Deportiva de Valdegastea, que el club estrenó ya hace tres años en una primera fase -de las tres que presentó en su momento- y que ya está materializada del todo.
Revuelta confirma que el club está listo para dar el siguiente paso en su Ciudad Deportiva. «Tenemos todo el proyecto hecho», asegura, antes de detallar que la prioridad inmediata es levantar una residencia sobre la estructura actual. «El corto plazo es la residencia para los chicos», explica, sin pasar por alto que el club dispone de una residencia en el centro de Logroño, a la espera para poder iniciar las obras en su propia instalación.

El proyecto implica levantar una segunda altura sobre las actuales estructuras deportivas de la planta baja. FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.
El objetivo es claro: crecer sobre lo ya construido. «Nuestra idea es ponerla arriba… unas 40 habitaciones», desgrana. Por tanto, levantar una segunda planta sobre la instalación ya en uso donde se encuentran los vestuarios, el gimnasio, las oficinas, los despachos, la tienda y la cafetería. Una nueva altura pensada para albergar jugadores en formación, con comedor, salas de estudio y zonas comunes. Una instalación que permitiría concentrar talento y dar un salto cualitativo al modelo de club.
En este sentido, Revuelta desliza que la futura residencia reforzaría el papel estratégico de la Ciudad Deportiva más allá del día a día del club, abriendo la puerta a aspiraciones mayores para la ciudad. El presidente vincula esta infraestructura con la capacidad de Logroño para acoger delegaciones y concentraciones internacionales, un aspecto clave en escenarios como el del Mundial 2030. La falta actual de espacios de alojamiento junto a instalaciones de alto nivel es, de hecho, una de las limitaciones detectadas, algo que la residencia vendría a corregir y que situaría tanto a la Ciudad Deportiva como a La Rioja en una mejor posición para optar a ese tipo de oportunidades, una vez ha sido preseleccionada tras los exámenes realizados por la FIFA y la Real Federación Española de Fútbol.

Ese crecimiento no es solo estructural, sino también estratégico. Revuelta apunta que el interés internacional ya es una realidad: «Hemos tenido ya peticiones de países… de Arabia Saudí, y de otros países», en referencia a la posibilidad de acoger jugadores extranjeros en formación.
En ese contexto, el presidente es aún más directo: «Nosotros somos un caramelo». La Ciudad Deportiva se ha convertido en un activo atractivo para inversores y acuerdos internacionales. Aunque matiza que el contexto geopolítico ha frenado algunas operaciones: «Lo de Qatar ahora con la guerra está todo parado». Es más, su llegada a Qatar y Arabia Saudí con la firma Narturhouse «también lo está».
Aun así, el interés sigue abierto: «Estamos abiertos a muchas cosas… también gente de China quiere hablar con nosotros».
Pendiente del visto bueno institucional
El gran obstáculo sigue siendo urbanístico. La actual calificación del suelo limita la construcción en altura, lo que impide desarrollar esta segunda fase tal y como está concebida. Pero Revuelta confía en desbloquear la situación de forma inminente.
«Voy a presentar el proyecto y voy a dar guerra», afirma. El dirigente quiere mantener reuniones con las instituciones riojanas -Ayuntamiento y Gobierno de La Rioja-, y deja claro que el siguiente paso depende de ese respaldo: «Necesito el apoyo de las instituciones para iniciar cuanto antes esta segunda fase». «Quiero tomarme un café con el presidente -Gonzalo Capellán- y el alcalde -Conrado Escobar- para explicarles el proyecto antes de que Sergio Rodríguez -director general de la entidad deportiva- ponga encima de las mesas necesarias cómo hemos diseñado esta segunda fase».

FOTO: Fernando Díaz/ Riojapress.
De hecho, el club ya tiene preparado el movimiento: “El proyecto está hecho” y será presentado en los próximos días al Ayuntamiento y al Gobierno regional. «Sí, las relaciones con las instituciones son buenas y siento su apoyo», indica en un tono más conciliador que en anteriores movimientos relacionados con la puesta en marcha de esta instalación deportiva.
Una apuesta de modelo
Más allá de la obra concreta, Revuelta insiste en su idea de club. Una línea que repite desde su llegada hace 17 años y que ahora toma forma tangible. «Si no tenemos estructuras, no tenemos futuro», recuerda, apoyándose en ejemplos como «el Villarreal» para defender que la inversión en cantera e instalaciones genera retorno económico y deportivo.
La residencia sería solo «el siguiente paso» de un plan «más ambicioso» que contempla incluso «un hotel» en una tercera fase anunciada en su momento, y ligada también a la posibilidad de atraer equipos internacionales para sus concentraciones, «siempre y cuando el club logre estar en el fútbol profesional».

Este espacio quedaría cerrado en un hall de bienvenida para los usuarios de la residencia.
Inversión, ambición y respaldo al equipo
En lo deportivo, el presidente vuelve a mostrar su compromiso económico con el proyecto, independientemente de la categoría. «No es una cuestión de gasto, lo veo como una inversión, y eso ahora mismo no es ningún problema», asegura, dejando claro que seguirá apostando por el club.
También tiene palabras para el banquillo, respaldando a Unai Mendia en un momento clave de la temporada: «Estoy muy contento con Unai… es un tío muy serio». La UD Logroñés encara así un momento decisivo en lo deportivo y en lo institucional. Con la primera fase de la Ciudad Deportiva ya consolidada, levantada a pulmón sin subvenciones de ningún tipo, el club quiere dar un salto más hacia un modelo más estructurado, más atractivo y con mayor proyección internacional.
El proyecto está listo. El presidente lo tiene claro. Y como él mismo repite: «El primer paso, ahora, es que me dejen construirlo».


