La coordinadora regional de Podemos, Arancha Carrero, ha reconocido que las relaciones de los dirigentes del partido con la consejera Raquel Romero, elegida por esta formación, son «nulas», tanto que se «conformaría» con que «hiciera su trabajo como diputada» en el Parlamento regional.
Carrero se ha referido a la situación de Romero, Consejera de Igualdad en virtud del pacto de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos, aunque desmarcada por completo de los dirigentes de esta formación.
La dirigente de Podemos ha considerado que «la excusa» de Romero para esa falta de relación fue la denuncia judicial presentada por Sara Carreño -alto cargo en la consejería de Romero- contra las primarias de la formación «con lo que no sé que se inventará ahora» que la Justicia ha avalado ese proceso electoral interno del partido.

Amaia Castro, Raquel Romero y Arantxa Carrero, en Haro en junio de 2019.
«Me conformaría con que hiciera su trabajo como diputada, pero es mucho pedir», ha afirmado Carrero, que ha incidido en que desde el partido «hemos intentando marcar la diferencia» con Raquel Romero «porque no estamos de acuerdo ni con sus nombramientos de altos cargos, ni con su equipo de trabajo».
También ha reprochado a Romero que «no haya comunicación con los inscritos ni con el partido» y «tenemos que marcar que nosotras somos diferentes», ha concluido.


