La Avenida de la Paz ha vivió el pasado viernes una escena más propia de un paseo marítimo que del centro de Logroño. Bañadores, sombreros y hasta pelotas de playa han aparecido a primera hora frente a la tienda de El Rincón, donde la popular cadena de golosinas y frutos secos había lanzado una promoción tan veraniega como efectiva.

La propuesta era sencilla: las diez primeras personas que acudieran en bañador al establecimiento y compraran un producto de desayuno recibirían como regalo una toalla de la marca. Dicho y hecho. Los clientes más rápidos se presentaron perfectamente preparados para la ocasión, algunos limitándose al traje de baño y otros completando el conjunto con todo el equipamiento playero.
La iniciativa causó furor y las diez toallas disponibles volaron en cuestión de minutos. No hubo tiempo para despistes ni para pensárselo demasiado: quienes querían hacerse con una de ellas tuvieron que madrugar y perder, al menos por unos minutos, cualquier miedo escénico.

La promoción dejó algunas de las imágenes más simpáticas de la jornada, con varios logroñeses vestidos como si fueran camino de la piscina mientras entraban en una tienda del centro para comprar el desayuno. El Rincón ha demostrado así que, con calor, sentido del humor y un regalo de por medio, cualquier mañana puede empezar con ambiente de vacaciones.


