Las gracias de mal gusto no tienen límite. Un año más, y recién comenzada la temporada de baño, ha vuelto a ponerse de moda el reto viral de defecar en las piscinas, una práctica tan incívica como peligrosa que obliga a cerrar instalaciones, activar protocolos sanitarios y dejar sin baño a decenas de usuarios por la irresponsabilidad de unos pocos.
La piscina grande de las instalaciones deportivas de Oyón-Oion ha reabierto este miércoles, 1 de julio, después de que las analíticas realizadas hayan confirmado que el agua vuelve a encontrarse en perfectas condiciones sanitarias. La reapertura pone fin al cierre temporal decretado por el Ayuntamiento tras detectarse la presencia de heces en el agua, una incidencia que obligó a activar el protocolo correspondiente para garantizar la seguridad de las personas usuarias.
Durante los días de cierre se han llevado a cabo las labores de limpieza, desinfección y control del vaso afectado. Solo una vez completado este proceso y recibidos los resultados favorables de las analíticas, el Ayuntamiento ha autorizado la reapertura de la piscina grande con todas las garantías. Desde el Consistorio oyonés han agradecido la paciencia y comprensión mostradas por los usuarios mientras la instalación ha permanecido clausurada.
La presencia de heces en el agua obliga a actuar con rapidez porque puede generar problemas de salud, especialmente si alguna persona traga agua contaminada. Entre los riesgos más habituales se encuentran gastroenteritis, diarreas, vómitos o infecciones provocadas por bacterias y otros microorganismos. Los niños, las personas mayores y quienes tienen defensas más bajas son los usuarios más vulnerables ante este tipo de episodios, de ahí que la respuesta sanitaria tenga que ser inmediata.
La incidencia de Oyón-Oion no llega, además, en un contexto aislado. Recién comenzada la temporada de piscinas, ya han sido varias las instalaciones que han tenido que cerrar en distintos puntos de España por situaciones similares o por problemas relacionados con la calidad del agua. Por ello, el servicio deportivo municipal ha aprovechado la reapertura para lanzar un llamamiento al civismo: «Apelamos al civismo de todas las personas usuarias. Respetemos las instalaciones y al personal que trabaja en ellas para que las piscinas se mantengan en perfectas condiciones. Gracias por vuestra colaboración».


