Igea vuelve a mirar al suelo, pero no por costumbre, sino porque bajo sus rocas sigue latiendo una historia gigantesca. Este verano, el yacimiento de Las Cerradas será de nuevo el escenario de una campaña paleontológica que aspira a completar uno de esos hallazgos capaces de cambiar el mapa de lo que sabemos sobre los dinosaurios riojanos: los restos de un gran ornitópodo que vivió hace unos 120 millones de años y que, según las primeras estimaciones, pudo alcanzar cerca de diez metros de longitud, más de tres metros de altura y unas diez toneladas de peso. Casi nada.

Foto: Ricard Fadrique
La intervención comenzará el próximo sábado 4 de julio y se prolongará hasta el domingo 12. Al frente estará el equipo Garras, acompañado por investigadores de las universidades de La Rioja, País Vasco y A Coruña. El objetivo no es menor: ampliar la superficie excavada para recuperar nuevos restos fósiles que, potencialmente, podrían pertenecer al mismo individuo localizado en la campaña anterior. Y es que en 2025 aparecieron ya las primeras piezas de este gran dinosaurio herbívoro, un ornitópodo estiracosterno posiblemente similar a Iguanodon, que confirmó el enorme potencial científico del yacimiento de Las Cerradas.
Para entender la importancia del hallazgo hay que viajar al Cretácico Inferior. Hace aproximadamente 120 millones de años, el territorio que hoy ocupa La Rioja no se parecía demasiado al paisaje actual. Formaba parte de un gran complejo lagunar de más de 400 kilómetros cuadrados, con llanuras embarradas, charcas, pequeños canales y lagunas someras. Un ecosistema húmedo y cambiante que favoreció la presencia de una rica fauna de dinosaurios y, además, permitió que sus huellas y restos óseos quedaran conservados de manera excepcional. Aquellos barros, con el paso de millones de años, se han convertido en una especie de archivo natural.

Foto: Ricard Fadrique
Los restos recuperados hasta ahora se encuentran depositados en el Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja, en Igea, a la espera de su restauración y estudio detallado. Entre el material identificado destacan elementos de los miembros anteriores, la cintura pélvica, vértebras caudales y costillas. No es todavía el esqueleto completo, claro, pero sí un conjunto suficiente para reconocer a un ejemplar de grandes dimensiones. La campaña de este año tratará precisamente de seguir tirando de ese hilo fósil para reconstruir mejor su anatomía, afinar su tamaño y, sobre todo, determinar con mayor precisión su identidad taxonómica.
Los ornitópodos fueron un grupo de dinosaurios herbívoros capaces de desplazarse habitualmente a cuatro patas, aunque podían moverse de forma ocasional sobre dos. Esa particularidad también ha dejado su rastro en distintos yacimientos paleoicnológicos de La Rioja, donde las huellas fósiles llevan décadas contando parte de esta historia. Sin embargo, los restos óseos aportan otra dimensión. Ya no se trata solo de saber por dónde caminaron, sino de conocer mejor cómo eran, cuánto medían, cómo se movían y qué papel desempeñaban dentro de aquellos ecosistemas de la antigua cuenca de Cameros.

Foto: Ricard Fadrique
El yacimiento de Las Cerradas forma parte de uno de los grandes tesoros paleontológicos de Igea y de La Rioja. La comunidad es conocida internacionalmente por la abundancia y excelente conservación de sus icnitas de dinosaurio, pero en los últimos años los hallazgos de huesos están ofreciendo una visión mucho más completa de la fauna que habitó este territorio. Cada nueva pieza permite rellenar un pequeño hueco en un puzle inmenso, paciente y delicado, donde el tiempo se mide en millones de años y los avances llegan, muchas veces, a golpe de pincel y precisión.
Los resultados de esta nueva campaña podrían contribuir a ampliar el conocimiento sobre la evolución de los grandes dinosaurios herbívoros del Cretácico europeo. Además, refuerzan el valor científico y patrimonial del registro fósil riojano, que no solo atrae a investigadores, sino también a vecinos, visitantes y curiosos que encuentran en Igea una puerta cercana a un mundo remotísimo. La excavación cuenta con la autorización de la Dirección General de Cultura del Gobierno de La Rioja y está financiada por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Mundo Rural y Medio Ambiente y por el Ayuntamiento de Igea.

Foto: Ricard Fadrique
La campaña, además, no se quedará solo en el ámbito científico. La divulgación tendrá también su espacio con una nueva edición de ‘Café con el Dinosaurio’, el ciclo organizado por la Universidad de La Rioja y el doctor Adrián Páramo Blázquez. El sábado 11 de julio, el doctor Xabier Pereda-Suberbiola, codirector de las excavaciones del equipo Garras e investigador de la Universidad del País Vasco, impartirá la conferencia ‘Más allá de Iguanodón I: otros dinosaurios herbívoros de Cameros’. La charla abordará la diversidad de dinosaurios herbívoros que habitaron la cuenca durante el Cretácico Inferior y presentará hallazgos procedentes de yacimientos riojanos, así como de otros puntos de Burgos y Soria.
La conferencia se celebrará en el Centro de Interpretación Paleontológica de La Rioja, en Igea, con entrada libre hasta completar aforo, y también podrá seguirse en retransmisión online. Una forma sencilla de acercar la investigación al público general y de recordar que la paleontología no vive encerrada en laboratorios o vitrinas, sino también en la curiosidad de quien se pregunta qué hubo antes bajo sus propios pies.

Foto: Ricard Fadrique
Esa conexión directa con el terreno será todavía más evidente durante los días 7, 8 y 9 de julio, cuando el Centro Paleontológico de Igea ofrecerá visitas guiadas al yacimiento mientras se desarrollan los trabajos científicos de excavación y extracción. Las reservas deberán realizarse a través del propio centro, que coordinará grupos reducidos adaptados al ritmo de la campaña. Los participantes podrán ver de cerca la labor del equipo Garras, esa mezcla de paciencia, técnica y emoción contenida que acompaña a cada fósil cuando asoma de nuevo a la luz.
También el 10 de julio, a partir de las 17 horas, se celebrará la actividad ‘Paseando entre dinosaurios’, con una visita guiada al laboratorio, al centro y al propio yacimiento de la mano de paleontólogos. La propuesta, organizada por el Gobierno regional dentro del programa de educación ambiental ‘Pasea La Rioja’, será gratuita con reserva previa. Así, mientras los investigadores buscan completar al gigante de Las Cerradas, Igea volverá a demostrar que sus dinosaurios no son solo cosa del pasado: siguen moviendo ciencia, territorio y asombro.


