La Rioja

Paletillas saca a la luz más posibles restos romanos en Calahorra

La zona estaba marcada desde hace años en el mapa arqueológico de Calahorra como un punto especialmente sensible, un lugar donde cualquier obra podía levantar algo más que asfalto. Y eso es, precisamente, lo que ha ocurrido estos días durante los trabajos de reurbanización de la calle Paletillas. Primero aparecieron unos restos que podrían corresponderse con argamasa romana a la altura de la calle Basconia. Este lunes, además, se ha descubierto un nuevo tramo de muro que discurre de forma longitudinal tras una tubería, lo que ha vuelto a encender todas las cautelas y también, inevitablemente, la curiosidad.

La hipótesis más sugerente apunta a alguna estructura del antiguo circo romano de Calagurris, una de las grandes construcciones de ocio de la ciudad romana. Sin embargo, desde el Ayuntamiento de Calahorra piden prudencia. Según la información comunicada al Consistorio, «al no haber ninguna cerámica asociada al muro aparecido es muy aventurado dar una cronología del mismo». Dicho de otra forma: el muro está ahí, pero todavía no puede decirse con seguridad de qué época es. En estos momentos, el arqueólogo que acompaña la intervención lo está estudiando y redacta el informe que será remitido a Patrimonio, ya informado del hallazgo.

Las obras, por ahora, continúan con seguimiento arqueológico. Y no es un detalle menor, porque Paletillas no es una calle cualquiera dentro del subsuelo calagurritano. Según ha explicado en varias ocasiones el investigador José Luis Cinca, gran conocedor del circo romano de Calahorra, el edificio ocuparía buena parte del actual paseo del Mercadal, desde la ladera de la calle Paletillas hasta la calle del Teatro. Eso situaría esta vía en el entorno directo de una infraestructura que pudo tener entre cuatro y cinco niveles de graderío y capacidad para entre 7.000 y 8.000 espectadores, una cifra imponente para la época.

La trama urbana actual se ha ido asentando sobre aquel espacio monumental. Las casas de Paletillas, documentadas ya en fotografías de principios del siglo XX conservadas en el fondo Bella, se levantan sobre una topografía que los especialistas vinculan con el antiguo recinto de carreras. Por eso cada zanja, cada canalización y cada renovación urbana en esta zona obliga a mirar con cuidado. No se esperan necesariamente grandes hallazgos, pero sí estructuras, cimentaciones o fragmentos constructivos capaces de aportar nuevas pistas sobre cómo era el circo y cómo se integraba en la ciudad romana.

Uno de los puntos de mayor interés se encuentra en el entorno del cruce entre Paletillas y Ruiz y Menta, donde podría conservarse parte del hemiciclo del circo. Hoy apenas queda visible un pequeño fragmento frente al centro comercial ARCCA, pero bajo el suelo podrían permanecer restos más amplios. También interesa la ladera junto a las viviendas que miran hacia el Mercadal, una zona que formaba parte del propio circo y pudo sostener estructuras vinculadas a los graderíos.

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