Cuando pensamos en corregir defectos refractivos como la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo, las primeras opciones que suelen venir a la mente son las gafas, las lentes de contacto convencionales o la cirugía refractiva. Sin embargo, existe una alternativa menos conocida por el público general que permite disfrutar de una buena visión durante el día sin necesidad de utilizar ningún sistema de corrección visual mientras estamos despiertos.
Se trata de la ortoqueratología, también conocida como ‘Orto-K’, una técnica no quirúrgica que ha experimentado un importante crecimiento en los últimos años gracias a sus resultados, su seguridad y su papel en el control de la progresión de la miopía.
¿Qué es la ortoqueratología?
La ortoqueratología es un tratamiento que utiliza lentes de contacto especiales diseñadas para usarse durante las horas de sueño.
Mientras el paciente duerme, estas lentes modifican de forma controlada y reversible la curvatura de la córnea, la superficie transparente situada en la parte frontal del ojo. Al retirarlas por la mañana, la luz vuelve a enfocarse de forma adecuada sobre la retina, compensando temporalmente determinados grados de miopía, hipermetropía y astigmatismo.
A diferencia de la cirugía refractiva, la ortoqueratología es reversible. Si el paciente deja de utilizar las lentes, la córnea recupera progresivamente su forma original.

José Ramón Parrilla, optometrista de Centro Óptico Capitol, realiza una topografía corneal, una prueba esencial para estudiar la forma de la córnea y diseñar de manera personalizada las lentes de ortoqueratología.
¿Qué son las lentes nocturnas?
Las lentes utilizadas en ortoqueratología son lentes de contacto rígidas permeables al oxígeno fabricadas de forma personalizada para cada paciente.
Su diseño se basa en estudios detallados de la superficie ocular mediante tecnologías de medición avanzadas, lo que permite adaptar cada lente a las características específicas de cada ojo.
Aunque la ortoqueratología lleva décadas utilizándose, los avances tecnológicos han permitido desarrollar diseños cada vez más precisos, seguros y eficaces.
¿Quién puede beneficiarse de este tratamiento?
La ortoqueratología puede ser una alternativa para personas con determinados grados de miopía, hipermetropía y astigmatismo que desean reducir su dependencia de las gafas o de las lentes de contacto convencionales durante el día.
También suele ser especialmente interesante para:
– Personas que practican deporte de forma habitual.
– Usuarios que experimentan molestias con las lentes de contacto convencionales.
– Profesionales que trabajan en entornos donde las gafas pueden resultar incómodas.
– Personas que no desean someterse a cirugía refractiva.
– Niños y adolescentes incluidos en programas de control de miopía.
La indicación siempre debe realizarse de forma individualizada tras una evaluación visual completa.

La topografía corneal permite analizar con precisión la forma de la córnea y obtener los datos necesarios para diseñar de forma personalizada las lentes de ortoqueratología de cada paciente.
Una opción especialmente interesante para deportistas
Con la llegada del verano aumentan las actividades al aire libre, los viajes y la práctica deportiva. En muchas ocasiones, las gafas pueden resultar incómodas y las lentes de contacto convencionales pueden limitar determinadas actividades.
La ortoqueratología permite disfrutar de una visión nítida durante el día sin necesidad de utilizar ningún sistema de compensación visual mientras se practica running, ciclismo, pádel, senderismo, natación u otros deportes.
Por este motivo, cada vez más personas activas se interesan por esta alternativa.
Mucho más que una alternativa a las gafas
Aunque muchas personas descubren la ortoqueratología por la libertad visual que proporciona durante el día, una de sus aplicaciones más relevantes se encuentra actualmente en el control de la progresión de la miopía infantil.
La miopía es un defecto refractivo cuya incidencia ha aumentado de forma significativa durante las últimas décadas. Los especialistas advierten de que las graduaciones elevadas pueden incrementar el riesgo de desarrollar determinadas patologías oculares en etapas posteriores de la vida.
Diversos estudios científicos han demostrado que determinadas estrategias pueden ayudar a ralentizar la progresión de la miopía durante el crecimiento, siendo la ortoqueratología una de las opciones con mayor evidencia científica disponible en la actualidad.
Por este motivo, la relación entre ortoqueratología y control de miopía se ha convertido en una de las áreas de mayor desarrollo dentro de la optometría moderna.
Una técnica con presente y futuro
Aunque todavía muchas personas desconocen qué es la ortoqueratología o cómo funcionan las lentes nocturnas, el interés por esta técnica continúa creciendo año tras año.
La posibilidad de ver bien durante el día sin gafas, sin lentes de contacto convencionales y sin cirugía, junto con su papel en el control de la miopía infantil, ha convertido a la Orto-K en una de las soluciones más innovadoras dentro de la salud visual actual.
En Logroño, Centro Óptico Capitol trabaja con este tipo de adaptaciones avanzadas dentro de sus servicios especializados de contactología y control de miopía, apostando por soluciones personalizadas para cada paciente.
Porque, en ocasiones, la mejor forma de ver durante el día comienza mientras estamos durmiendo.


