La Asamblea de la Real Federación Española de Fútbol ha aprobado (con 77 votos a favor, seis en contra y una abstención) lo que era un secreto a voces: la reforma del playoff de ascenso a Segunda Federación a partir de la temporada 27-28. A partir de ahora, desaparece la fase de ascenso territorial y los emparejamientos se realizarán desde la primera ronda entre todos los conjuntos, respetándose únicamente la posición obtenida en liga durante las dos primeras rondas. De esta forma, los campeones de cada grupo seguirán ganándose el derecho al ascenso directo, mientras que los segundos, terceros, cuartos y quintos clasificados de los 18 grupos lucharán por el ascenso en un formato mucho más abierto.
Este nuevo modelo perjudica a federaciones pequeñas, como La Rioja, Navarra o Cantabria, que con la fase autonómica tenían un puesto asegurado en la ronda final y beneficiaba sus opciones de ascenso. Con el actual formato, hasta tres han ascendido a la Segunda Federación: el Alfaro (2021-22), el Anguiano (2023-24) y recientemente, el Arnedo (2025-26). Además, el vigente sistema limita los ascensos por federación a dos (uno directo y otro en playoff). A partir de ahora, este tope se amplía a cinco, ya que podría darse el caso que, en un grupo, se produzca el asegurado ascenso directo y el de los cuatro conjuntos de promoción.
Por ello, esta medida es apoyada por las comunidades autónomas más grandes, como Cataluña, Madrid, Andalucía o la Comunidad Valenciana. En dichas autonomías, el nivel deportivo, dado el número de licencias y habitantes, resulta más alto. Dicha resolución entrará en vigor en el curso 2027-28, así que la temporada que viene el playoff seguirá igual. Será la última.
El nuevo formato, a la ‘antigua’
El ‘nuevo playoff’ constará igualmente de tres rondas a doble partido, pero se eliminan las restricciones geográficas. Los 72 clasificados (18 segundos, 18 terceros, 18 cuartos y 18 quintos) se cruzarán entre sí, jugando los peores frente a los mejores puestos. Hasta donde se pueda, no habrá enfrentamientos directos entre clubes del mismo grupo. Lo que sí se mantiene es el condicionante clasificatorio durante las dos primeras rondas: los clubes con mejor puesto jugarán la vuelta en casa y pasarán en caso de empate tras la prórroga.
De esa forma, los 36 supervivientes de la primera ronda jugarán la segunda, con idénticas condiciones, hasta que los 18 clasificados se junten en las finales por el ascenso. Ya en ese último escalón, dejará de contar el factor clasificatorio y en caso de empate, la promoción a Segunda Federación se decidirá en la prórroga o en los penaltis. Además, se sorteará el orden de los partidos de ida y vuelta.
En resumen, la competición retorna a un modelo más semejante con los antiguos playoff a Segunda B, donde cada sorteo podía mandar a los riojanos hacia cualquier punto del país. Aquellos playoff del Náxara, del Anguiano, del Haro Deportivo, del Varea o del Calahorra eran inolvidables. Los aficionados vivían una fiesta tanto desplazándose al campo rival como en su feudo. Era un fútbol emocionante, puro, una auténtica fiesta… el infrafútbol en sus mejores galas.
Sin embargo, estos desplazamientos no salen gratis para los clubes. Al aumentar los kilómetros, se complica también la logística y aumenta el desembolso económico exigido. En este sentido, Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, ha prometido un mayor apoyo para los clubes modestos (de 75.000 euros actuales a un máximo de 465.000 euros en esta materia específica). Propuesta nueva que, sin duda, beneficia al aficionado, pero perjudica las posibilidades deportivas del fútbol riojano para ascender hacia una categoría superior.
El fútbol femenino también cambia
Además, la Asamblea General Ordinaria ha aprobado una modificación de la pirámide de fútbol femenino. La estructura actual no gusta (1 grupo de Liga F de 16 equipos, 1 de Primera Federación de 14, 3 de Segunda Federación de 14 cada uno y 18 de Tercera Federación, que contienen entre diez y doce entidades cada uno) y por tanto, la RFEF hará cambios. El organismo presidido por Rafael Louzán pretende aumentar los grupos en Primera y Segunda Federación y ha conseguido aprobar dicha medida.
Así, el curso entrante (2026-27) será de transición, sin cambios en los ascensos y descensos entre la Liga F y la Primera Federación. En cambio, a Segunda Federación solo descenderá un equipo. El gran cambio se producirá en Segunda Federación, donde subirán directamente los cinco primeros de cada grupo, mientras que los dos últimos bajarán a Tercera Federación. Por último, en Tercera Federación promocionarán 34 equipos, uno de cada grupo andaluz y los dos primeros de los dieciséis grupos restantes.

Modelo de transición para la próxima 2026/27 / Foto: RFEF
De esta forma, una vez acabada esa fase, el modelo definitivo arrancaría en la 2027-28, con la siguiente estructura:
- 1 grupo de Liga F de 16 equipos, se mantiene igual. Descenderían los dos últimos.
- 2 grupos de Primera Federación de 14 equipos cada uno. Uno de los dos líderes subirá directamente, mientras que el otro primero y los segundos se disputarán otra plaza vía playoff. Además, los tres últimos conjuntos de cada grupo descenderán a Segunda Federación.
- 4 grupos de Segunda Federación de 14 equipos. Los primeros clasificados de cada grupo ascienden directo, mientras que los segundos y terceros se disputarán otras dos plazas de ascenso vía playoff
- 18 grupos de Tercera Federación (12-14 equipos): seis ascensos directos entre los primeros clasificados de las federaciones con más licencias. Por otro lado, las seis plazas restantes se conseguirán vía playoff que jugarán los restantes 12 primeros y los 18 segundos.

Modelo de competición a partir de la 2027/28 Foto: RFEF
La polémica de este nuevo modelo ha residido en que las comunidades con más licencias, como Madrid o Cataluña, tendrán ascensos directos asegurados desde Tercera Federación. Esto ha provocado el enfado de la cántabra, que lo entiende como una ruptura de la igualdad de oportunidades.


