En Pedroso, la desconexión no siempre es una elección. En este municipio del Alto Najerilla, donde cada verano regresan vecinos, familias y personas que buscan pasar unas semanas en el pueblo, los problemas de cobertura móvil se han convertido estos días en una preocupación añadida. No ocurre todos los días ni a todas horas, pero sí con la frecuencia suficiente como para alterar la vida diaria. «Es casi estar incomunicados», resumen algunos vecinos, cansados de tener que buscar un punto con señal para algo tan básico como hacer una llamada.
El problema golpea especialmente en los meses de verano, cuando el municipio multiplica su población y la necesidad de conexión también crece. Hay quienes llegan con la intención de instalarse allí durante unas semanas y teletrabajar desde el pueblo, pero se encuentran con dificultades para atender llamadas, mantener contacto con clientes o gestionar sus negocios con garantías. Algunos, incluso, han tenido que bajar a Logroño para poder seguir trabajando.
La falta de cobertura también tiene una cara más vulnerable: la de las personas mayores. Los vecinos explican que, en ocasiones, hay que bajar hasta La Venta, en el cruce con la carretera regional, a unos cuatro kilómetros, para conseguir señal y poder hacer una llamada. «Mucha gente mayor te pide incluso que les bajes para poder hablar con sus hijos y decirles que están bien», relatan. Una escena sencilla, casi doméstica, pero que refleja hasta qué punto la cobertura móvil ha dejado de ser un lujo para convertirse en una necesidad básica.
La alcaldesa de Pedroso, Vega García, matiza que no se trata de un problema habitual ni permanente, sino de incidencias puntuales, la última relacionada con la antena de Movistar que da cobertura al municipio desde Arenzana. Según explica, el origen estuvo en un sobrecalentamiento provocado por la ola de calor y reconoce que «once municipios estuvimos en las mismas condiciones». Así, detalla que «tuvimos problemas el pasado fin de semana con las tormentas y también el jueves pasado, después de muchos días de mucho calor», señala. La regidora reconoce que al principio la gestión fue complicada porque solo conseguía contactar con respuestas automáticas, pero finalmente el Gobierno de La Rioja le facilitó el contacto adecuado para desbloquear la incidencia.
García asegura que el problema ya se ha encauzado y que lo importante ahora es que se están buscando soluciones para que no vuelva a repetirse o, al menos, para que las averías se resuelvan con mayor rapidez. «Estoy contenta porque el Gobierno de La Rioja se ha puesto con el tema», apunta la alcaldesa, que avanza que el Ejecutivo regional va a firmar un convenio con Movistar para agilizar la respuesta ante este tipo de incidencias. La regidora insiste, además, en que durante estos días incluso hubo cobertura en la ermita y rechaza que Pedroso viva una incomunicación constante. Aun así, lo ocurrido ha vuelto a poner sobre la mesa la fragilidad de las comunicaciones en los pueblos pequeños, donde una avería puede obligar a salir del casco urbano para decir algo tan sencillo, y tan importante, como «estoy bien».


