La despedida de Iñaki Sáenz marca sin discusión el final de una época en La UD Logroñés. Y como ocurre en estos casos, «el club de mi vida» le ha rendido un sincero homenaje en la Ciudad Deportiva. La entidad ha sabido despedir al jugador con más partidos de la historia del club, un capitán que durante doce temporadas se ha convertido en el principal símbolo de la entidad y que cierra este 24 de junio -con un nuevo ascenso en su mochila- su etapa como jugador del primer equipo después de 351 encuentros oficiales, 25 goles, dos ascensos y una relación con el escudo que trasciende los números.
«Hoy toca despedirme de la que ha sido, es y siempre será mi casa», ha arrancado Iñaki en una emotiva carta leída ante compañeros, trabajadores del club, directivos y medios de comunicación.
El lateral riojano ha reconocido que abandonar el vestuario blanquirrojo supone uno de los momentos más difíciles de su carrera. «Lo hago con el corazón lleno de gratitud, de orgullo y sabiendo que lo he dado absolutamente todo por este escudo tanto física como mentalmente», ha afirmado.

En la placa se lee: ‘El jugador con más partidos en la historia del club, con 351, y tercer máximo anotador, con 25 goles. Gracias por las doce temporadas juntos. Ha sido un privilegio compartir este camino, capitán’.
Antes de que el capitán tomara la palabra, el vicepresidente Juanjo Guerreros ha sido el encargado de contextualizar la dimensión de la figura que ya no jugará con la blanquirroja. Doce temporadas, 351 partidos, más de 26.000 minutos, presencia en todas las categorías recorridas por la entidad y un papel protagonista en algunos de los momentos más importantes de la historia reciente del club.
«Hoy podríamos decir que es un día triste. Estamos aquí para despedir a nuestro gran capitán. Se nos va un amigo», ha resumido Guerreros.
Iñaki ha querido repartir sus agradecimientos entre todas las personas que han marcado su trayectoria. Desde Félix Revuelta, al que ha dado las gracias por permitirle «cumplir el sueño de alcanzar el fútbol profesional en mi tierra», hasta Sergio Rodríguez, Juanjo Guerreros, entrenadores, compañeros, trabajadores del club, personal médico, medios de comunicación, aficionados… y por supuesto a su familia.
Especialmente emotivo fue su recuerdo para quienes forman parte del día a día de la entidad. «Una de las cosas que más me va a costar es dejar de compartir el día a día con los trabajadores del club, con gente que son como parte de mi familia», ha reconocido.

También ha tenido palabras para una afición que ha acompañado toda su carrera deportiva. «La sensación de jugar en Las Gaunas con la afición apoyándonos siempre ha sido increíble. Gracias por el respeto, la confianza y el cariño».
El homenaje ha servido también para escuchar el reconocimiento de Sergio Rodríguez, compañero en el césped durante años, posteriormente entrenador para alcanzar el mayor éxito deportivo en la historia de este club, y actualmente máximo responsable deportivo de la entidad. Más allá de las cifras para definir lo que ha representado Iñaki para la UD Logroñés, Rodríguez ha plasmado perfectamente el legado de Iñaki: «Me quedo con la lealtad y con el compromiso que ha tenido con el club. Hay que recordar que Iñaki, en los fracasos y en los descensos, se ha quedado. Eso no tiene precio”.
Rodríguez ha destacado que el lateral riojano permaneció en la entidad en momentos difíciles, cuando otros optaron por marcharse. «Seguramente ha renunciado a contratos y a situaciones en categorías más altas para quedarse en el equipo de su tierra y en el equipo que ama».

El propio Iñaki ha reconocido sentirse satisfecho con todo lo vivido. «Siempre he hecho todo desde el corazón y he intentado dejarme todo lo que tenía por el Logroñés. Cuando haces las cosas así, nadie te puede decir nada».
Entre los recuerdos que se lleva, el capitán ha situado por encima de todos el ascenso a Segunda División conseguido en Málaga en 2020 y el posterior regreso del fútbol profesional a Logroño después de un cuarto de siglo de ausencia. Pero también ha querido poner en valor el cariño recibido durante los momentos más difíciles, especialmente durante la larga recuperación de la rotura del tendón de Aquiles. «Sentir que la afición y el club te respaldan y están contigo es de las cosas más bonitas que hay».

La despedida ha concluido con una de esas frases que probablemente permanecerán durante mucho tiempo en la memoria del entorno blanquirrojo. «Tengo la sensación de que el ascenso que hemos conseguido esta temporada cierra un círculo prácticamente perfecto».
Sobre su futuro, Iñaki no ha querido desvelar sus próximos movimientos. Algo le dice que puede seguir siendo competitivo. Ahora bien, «esto no es un adiós, es un hasta luego. Me voy del césped de Las Gaunas, me subo a la grada y seré un blanquirrojo más sufriendo y celebrando cada gol como aquel niño que llegó a prueba en el verano de 2009 soñando con jugar aquí. La realidad ha sido mucho más grande que aquel sueño».


