CCOO del Hábitat de La Rioja denuncia públicamente las condiciones térmicas «inaceptables» que se están soportando en el Centro de Salud Mental de Albelda de Iregua, donde las temperaturas interiores han superado los límites recomendados por la normativa de prevención de riesgos laborales y suponen un grave riesgo para la salud de trabajadores y personas usuarias. Una situación reiterada que ya se ha repetido en años anteriores.
Desde este sindicato se está evaluando con los servicios jurídicos del sindicato impulsar a que el Ministerio Fiscal entre de oficio para realizar las inspecciones pertinentes antes de que haya que lamentar alguna desgracia.
Durante los últimos días, debido a las olas de calor y a la evidente falta de un sistema de climatización adecuado, se han registrado temperaturas superiores a los 33 grados en distintas dependencias del centro, incluyendo espacios comunes, despachos y zonas de descanso de los pacientes. «Esta situación no solo vulnera los derechos laborales básicos, sino que compromete seriamente el bienestar de pacientes con patologías especialmente sensibles a este tipo de condiciones», apuntan.
«Desde CCOO del Hábitat de La Rioja exigimos a la Consejería de Salud del Gobierno de La Rioja y a los responsables de la gestión de este centro que actúen de manera inmediata para solventar esta situación, dotando al edificio de un sistema de climatización eficaz, y garantizando unas condiciones laborales y asistenciales dignas».
«Recordamos que el Real Decreto 486/1997 establece que las condiciones ambientales en los lugares de trabajo deben mantenerse dentro de unos márgenes que eviten riesgos para la seguridad y la salud. Las altas temperaturas, además de afectar al rendimiento y la concentración, pueden provocar deshidratación, golpes de calor y otros problemas graves, especialmente en un entorno tan delicado como el de la salud mental», advierten.
En este sentido, CCOO incide en que «no se puede tolerar que quienes cuidan y quienes son cuidados lo hagan en condiciones térmicas propias de una negligencia institucional». Desde el sindicato aseguran que continuarán vigilantes, sin descartar «tomar otras medidas si esta situación no se resuelve con urgencia».


