La intervención efímera ‘Circo’, que alude a los circos pobres itinerantes de Chile y que está construida con telas plásticas industriales, se concibe como un espacio de encuentro, observación y juego colectivo, ha afirmado este martes en Logroño su autor y Premio Pritzker de Arquitectura 2026, Smiljan Radic.
Radic (Santiago de Chile, Chile, 1965) ha intervenido en el acto final del Festival Internacional de Arquitectura y Diseño de Logroño Concéntrico, que, desde el pasado día 18, ha desplegado en la capital riojana 22 intervenciones efímeras, llevadas a cabo por unos 200 arquitectos de 20 países.
Esta obra está inspirada en los circos pobres itinerantes chilenos que, cada verano, recorren las costas centrales de Chile y que se instalan durante tres o cuatro días en canchas de fútbol de barrio, pueblos pequeños o en cualquier solar disponible entre guiones, espacios comunitarios y que se marchan sin dejar huella. Así lo ha explicado Radic en un encuentro informativo antes de conversar con el público sobre esta arquitectura efímera.

Ha precisado que le atrae bastante poder hacer algo efímero siempre que tenga una idea, como en ese caso ha ocurrido con los circos pobres itinerantes por lo que, para él, tienen de fiesta y legado que dejan en la memoria.
Inspirado en las pinturas aeropostales del artista chileno Eugenio Dittborn y en los circos itinerantes que recorren las costas de su país, ha recordado que su intervención en este festival de Logroño adopta la forma de una arquitectura ligera, plegable y temporal, construida con telas plásticas industriales.

Como los antiguos circos ambulantes, ha añadido, la estructura aparece y desaparece sin dejar huella, activa un interior lleno de aire y color y recupera una de las matrices históricas de la arquitectura efímera y de las vanguardias escénicas.
En el interior de ‘Circo’, seis pantallas situadas sobre el suelo proyectan la película ‘Le petit chapiteau’, dirigida por Joris Ivens en1963; y configuran un espacio compartido para la observación, el juego y la convivencia.
Ha querido trasladar la idea de encuentro y fiesta que constituyen estos circos pobres a esta intervención en Concéntrico, ha dicho este arquitecto, quien ha subrayado que le atraen menos las estructuras que lo que suponen estos espacios de espectáculo porque dejan un importante legado en la memoria.

Sobre el Premio Pritzker de Arquitectura que ha recibido este año, ha dicho que le ha supuesto un reconocimiento a su carrera profesional y una mayor proyección para poder «sacar a flote» trabajos que no tenían visibilidad.
También ha afirmado que no se considera un devoto de la geografía como inspiradora de su obra artística, aunque le preocupa el paisaje en los proyectos que desarrolla.


