La Rioja ha empezado a asomarse al horno y Alfaro ha sido el primero en abrir la puerta. El municipio riojabajeño ha registrado este sábado la temperatura más alta de la jornada, con 37,5 grados, en el arranque de una ola de calor que todavía no ha alcanzado su punto máximo y que promete seguir apretando en los próximos días.
El calor ha ido claramente de menos a más durante el día y ha dejado sus registros más elevados en la Ribera del Ebro. Tras Alfaro, Logroño ha alcanzado los 36,6 grados, mientras Calahorra se ha situado en 36,5. Por detrás han quedado Rincón de Soto, con 36,3, y Agoncillo, con 36.

La lectura conjunta de los datos de Aemet, SOS Rioja y SIAR deja una jornada de calor intenso, aunque todavía contenida si se compara con lo que apuntan las previsiones para el episodio. Los termómetros han rozado ya los 38 grados en La Rioja Baja, pero el verdadero salto térmico se espera a partir del domingo y, sobre todo, en el inicio de la próxima semana, cuando podrían alcanzarse valores de récord en varios puntos de la comunidad.
El mapa térmico riojano ha vuelto a señalar al valle del Ebro como una de las zonas más expuestas al calor. Alfaro, Calahorra y Rincón de Soto han quedado entre los cinco registros más altos, acompañados por Logroño y Agoncillo, dos puntos que también han acusado con claridad el ascenso de las temperaturas. El episodio, además, no se limita a las máximas: las noches también tenderán a ser más cálidas, dificultando el descanso en los próximos días.
La situación ha llevado a Salud a activar el nivel rojo de alerta ante la previsión de que el calor siga escalando hasta valores muy elevados. Las recomendaciones habituales vuelven a ser especialmente importantes: evitar las horas centrales del día, hidratarse con frecuencia, reducir la actividad física al aire libre y prestar atención a personas mayores, menores y población vulnerable.


