Cultura y Sociedad

Carmen Felvar: «Rosa Castellot encontró en La Rioja el paisaje de su obra»

Carmen Felvar (Bilbao, 1965) se acercó por primera vez a la obra de Rosa Castellot en la primavera de 2023, durante la exposición ‘En el silencio del aire’. Tres años después, ‘Una vida dibujando la sombra y la luz’ es el resultado de la biografía con la que la autora recorre la trayectoria vital y artística de la dibujante madrileña afincada en La Rioja desde 1966.

El próximo martes (a las 19:30 horas en la librería Santos Ochoa de Presidente Calvo Sotelo de Logroño) verá la luz un libro recorre los primeros pasos de Castellot, su madurez, su labor docente y su vínculo con el paisaje riojano.

– En su carta de presentación avanza que este libro nace «de la emoción que provoca la obra» de Rosa Castellot en usted. ¿Recuerda cómo fue aquel primer encuentro?

– Conocí la obra de Rosa Castellot cuando, en la primavera del año 2023, visité en la sala Amós Salvador su exposición antológica titulada ‘En el silencio del aire’, comisariada por Carlos Rosales. Me sentí muy emocionada al contemplar su obra. Quise saber más de la artista y asistí a una de las charlas que se organizaron en torno a la muestra, en la que participó Rosa Castellot, en conversación con el comisario Carlos Rosales, sobre los procesos creativos de la artista.

Cuando escuché hablar a Rosa, con tanta precisión y de un modo tan ameno sobre su obra y sus procesos creativos, entendí que tenía mucho que comunicar. Ese fue el momento exacto en que decidí que quería escribir su biografía.

– Como licenciada en Filología Hispánica y docente, ha dedicado su vida a las palabras, mientras que Rosa la ha dedicado al dibujo. ¿Cómo ha sido el proceso de fusionar e intercalar estos dos lenguajes a través de tu pluma?

– Los dos primeros bloques de esta biografía -titulados ‘Primeros pasos’ y ‘Madurez’- tienen un desarrollo cronológico y un carácter narrativo, aunque también presentan pasajes descriptivos. Es en el tercer bloque -titulado ‘Vida, obra y evolución’ donde se produce esa fusión, al intentar poner en palabras el hilo conductor en la temática presente en la obra de Rosa Castellot. Se parte de la descripción de diferentes dibujos para localizar rasgos temáticos comunes, que están presentes en sus distintas manifestaciones artísticas.

– Su interés se centra especialmente en «las historias de mujeres que educan a través del arte». ¿Por qué considera fundamental rescatar y preservar la memoria de figuras como la de Castellot en el panorama actual?

– Las figuras femeninas en el arte, en la literatura o en la música se han visto relegadas del primer plano por distintas razones. Durante el franquismo, por ejemplo, el rol femenino quedó reducido al de esposa y madre de familia. Por otro lado, ya en la democracia, con la incorporación femenina al mundo laboral, han aparecido razones individuales que enfrentaban a la mujer al llamado ‘techo de cristal’, al intentar compatibilizar el desarrollo de su vida profesional y de su vida familiar.

Portada del libro ‘Una vida dibujando la sobra y luz’

– El libro se estructura en cuatro bloques cronológicos y temáticos. ¿Cuál de estas etapas le resultó más compleja de investigar o de plasmar sobre el papel?

– Creo que los bloques ‘Primeros pasos’ y ‘Madurez’ fueron más sencillos porque dominaba lo narrativo. Además, conté con la ayuda inestimable de Rosa a lo largo de diversas conversaciones mantenidas en el tiempo. En ‘Madurez’, en el apartado ‘Vida profesional’ también tuve que investigar la evolución de las Escuelas de Artes y Oficios. Posiblemente ‘Vida, obra y evolución’ fue un bloque más complejo porque incluía una interpretación de la obra de Rosa Castellot.

– Una de las técnicas que destaca usted de Castellot es su uso del «humilde grafito». ¿Qué nos dice ese aspecto sobre la personalidad de Rosa?

– La elección del grafito responde a la necesidad de adaptarse a sus circunstancias personales. Como en los inicios de su actividad creadora realizaba sus obras en su hogar necesitaba utilizar una técnica que no fuera tóxica y pudiera afectar a sus hijas pequeñas, de modo que el grafito fue la solución. Empezó a utilizarlo de manera habitual y Rosa explica cómo llegó un momento en que solamente quiso ya emplear grafito.

Sin embargo, aunque esta es la técnica característica de la mayoría de su obra, en los últimos años, a partir de su jubilación, ha utilizado también otras técnicas y ha empleado diferentes soportes además del papel.

– Al documentar su vida familiar y profesional, ¿hubo algo que le despertase sorpresa acerca de su figura?

– Como dato curioso, Rosa es una gran aficionada a la música y esa afición le llevó a formar parte durante muchos años de una agrupación coral, en concreto la Coral Polifónica de La Rioja, dirigida por Félix Ochagavía.

– Rosa Castellot es madrileña de nacimiento, pero se afincó en Logroño en 1966 «por amor a su pareja, Félix Reyes». ¿Cómo influyó este cambio de escenario y el arraigo en tierras riojanas en la evolución de su obra pictórica?

– Creo que el paisaje de las tierras riojanas tiene una influencia decisiva en su obra. Su primera exposición en Logroño se tituló ‘Pirograbados y dibujos’ y se inauguró en enero de 1969. El primer pirograbado que realizó estuvo inspirado en una excursión al valle del río Leza.

Posteriormente, cuando la familia trasladó su domicilio desde Logroño a Santa Lucía de Ocón, en 1991, la naturaleza adquiere una continua presencia en su vivir cotidiano. De modo que el paisaje riojano y el río Ebro a su paso por distintos territorios constituirá la temática central de su obra a partir de su jubilación en 2002.

– Una parte importante del libro habla de su labor como profesora en el Instituto Sagasta y, sobre todo, durante más de 30 años en la Escuela de Arte de Logroño. ¿Qué huella pedagógica cree que ha dejado en las generaciones de artistas riojanos actuales a los que ha dado clase?

– Rosa Castellot trabajó durante muchos años como docente, dedicada principalmente a la asignatura de interiorismo, pero no a la de dibujo artístico. De manera que su huella pedagógica ha quedado en aquellos profesionales que son interioristas.

-Desde 2003 hasta 2023, Rosa fue codirectora junto a Félix Reyes de Arte en la Tierra en Santa Lucía de Ocón. ¿Cómo refleja en el libro aquel proyecto tan icónico para la región y qué impacto tuvo en su propia vida creativa?

– ‘Arte en la Tierra’ tuvo una gran influencia en su entorno y en la vida de esta pareja de artistas, ya que se desarrolló de manera ininterrumpida durante 20 años. Rosa y Félix querían organizar un festival de arte para llevar las creaciones artísticas al mundo rural, siempre con intervenciones efímeras que respetasen el medio en el que iban a ser creadas.

Fue un proyecto con continuidad en el tiempo, por el que pasaron diversos artistas con los que compartieron experiencias en un proceso enriquecedor para todos los participantes y para el pueblo de Santa Lucía de Ocón, cuyos vecinos y vecinas se implicaron en las sucesivas ediciones.

– En 2022, Castellot recibió el Galardón de las Bellas Artes y la Cultura de La Rioja. Tras investigar toda su trayectoria, ¿qué significó este reconocimiento institucional para ella y cómo se vive ese hito en las páginas finales del libro?

– Supuso el reconocimiento a su labor artística a lo largo de toda su vida. Este galardón llevaba unido la organización de una exposición antológica, comisariada por Carlos Rosales, titulada ‘En el silencio del aire’ y por la que pasaron cerca de 15.000 personas. Rosa Castellot la define como la exposición de su vida por su enorme repercusión.

FOTO: EFE/Raquel Manzanares.

– Habiendo explorado tan a fondo su vida, si tuviera que definir el mensaje principal de la obra y el legado vivo de Rosa Castellot en una sola frase, ¿cuál sería?

–  La tenacidad. La fuerza de voluntad hace el camino vital rico en experiencias.

– Escribir una biografía tan íntima genera un vínculo muy fuerte. ¿Cómo ha cambiado su propia percepción de la mujer y de la artista?

– La visión de los paisajes naturales dibujados por Rosa Castellot ha reforzado en mí la valoración de la naturaleza y de la belleza con la que esta nos rodea como un bien que debemos cuidar y conservar para las generaciones posteriores.

– ¿Qué espera que se lleve el lector en el corazón cuando termine la última página de ‘Rosa Castellot. Una vida dibujando la sombra y la luz’?

– Me gustaría que fuera consciente de la belleza de la naturaleza que nos rodea, sus árboles, el agua de sus ríos y los cielos, una belleza que es efímera y que debemos preservar para entregarla a las generaciones que nos siguen. Y también que la trayectoria vital de Rosa Castellot nos muestra que la fuerza de voluntad ayuda a superar los obstáculos y la capacidad de adaptación ayuda a rodearlos para seguir adelante.

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