La Rioja

«Si trabajas, el éxito está asegurado»: La Rioja busca a sus nuevos maestros

Más de 2.500 personas afrontan ya la recta final antes de las oposiciones que este sábado decidirán buena parte del futuro de los próximos maestros de Infantil y Primaria en La Rioja. La comunidad oferta este año 120 plazas: 20 para Infantil, 25 para Primaria y otras 75 repartidas entre las distintas especialidades. Con el examen a la vuelta de la esquina, los últimos días se viven entre nervios, cafés, repasos de última hora y una mezcla entre ilusión y vértigo después de llevar meses -en muchos casos, años— preparando una prueba que puede cambiarles la vida.

Orlando lleva 45 años preparando a futuros maestros para que se enfrenten a esta dura prueba. «Aquí no hay misterio, si trabajas constante el éxito está asegurado», explica. Los opositores se enfrentarán a un examen que consiste de dos partes. Por un lado, este sábado se desarrollará la parte escrita donde se les dará a elegir entre dos temas de los 25 para desarrollar. Después, tendrán que volver a elegir un tema, de los dos disponibles, para hacer el caso práctico.

Una vez completado el proceso, el tribunal convocará a los presentados a leer el examen. Será allí cuando se decida si pasan o no a la segunda parte del proceso. «Una vez pasas a la segunda fase, aunque al final suspendas, el trabajo está casi asegurado», asegura Orlando.

La segunda parte es una de las «más descuidadas» para Orlando, ya que muchos alumnos creen que no van a pasar a esa fase y, o bien no lo hacen, o lo hacen mal. Esta fase consiste en presentar una programación didáctica que, en la mayoría de casos, «es la parte peor puntuada y crítica por parte del tribunal».

Realizar la oposición no siempre asegura poder trabajar. Todo depende de la nota y del puesto al que optes. «Si te presentas para Secundaria las posibilidades de trabajar pronto son casi seguras. En el caso de Primaria se complica un poco más y conseguir puesto en Infantil es sin duda lo más difícil», asegura. Aun así, Orlando manda un mensaje de esperanza porque asegura que «una vez apruebas, entras y de ahí ya no sales».

En el otro lado de la oposición se encuentran esos 2.500 opositores que viven con nervios estas horas previas a una de las pruebas más esperadas en su carrera. Uno de ellos es Javier (25 años y opositor a Infantil) que desde hace nueve meses se prepara esta oposición estudiando una media de cinco horas al día. «Gracias a la academia puedo planificarme bien y conseguir llegar a la oposición con las mejores condiciones». En este caso, Javier va con todos los temas menos con uno. Cuestión de matemáticas: «no es necesario estudiarte todos los temas».

Javier opositará este sábado

Uno de los miedos más frecuentes es si les dará tiempo a plasmar todo el conocimiento en las dos horas y media que dura la prueba. «Los últimos días están siendo de ensayar la escritura para llegar a escribir todo».

Asier es otro de esos aspirantes a la plaza de Primaria. Él lleva cerca de un año preparando la oposición y a la vez trabajando en Mercadona. La jornada laboral la tiene que compaginar con las cuatro horas de estudio que realiza al día para sacar la oposición. Para Asier hacerla en La Rioja tiene una desventaja: «Somos de las pocas comunidades que hay que leer el examen ante un tribunal y muchas veces, de cara a examinar, no es el método más válido».

Estos últimos días los está dedicando a repasar de forma genérica y ha hacer los último casos prácticos, con el anhelo de que «caiga lo que mejor llevo».

Natalia también se enfrenta a la oposición. Opta a la plaza de Infantil. Ella reconoce estar «muy nerviosa y con ganas de que llegue ese día». «Llevo dos años de preparación y tengo muchas ganas de hacerlo para poder descansar».

Natalia, opositora a Infantil

El alto nivel de estudio lo compagina con una jornada completa en una escuela infantil, donde trabaja desde hace un año. «Al final no te puedes quedar parada y tienes que hacer algo mientras estudias la oposición», reconoce. Y, como la mayoría de los aspirantes a la plaza, el supuesto práctico es lo que «más inquieta me tiene», ya que «nunca sabes por donde te van a salir». En la anterior convocatorio el supuesto no fue del todo claro y «hubo mucha polémica porque mucha gente no sabía ni por donde la daba el aire».

El nerviosismo y las ganas se mezclan entre los 2.500 aspirantes a una de las plazas para ser maestros en la escuela pública de La rioja. El camino ha sido muy largo para la mayoría pero todos tienen la esperanza de que el trabajo de estos años den sus frutos.

¿Quieres recibir a primera hora del día toda la información de La Rioja en tu e-mail?

* campo obligatorio
To Top