Logroño se convertirá del 11 al 18 de julio en el epicentro mundial del ultimate con la celebración del WFDF 2026 World Junior Ultimate Championships (WJUC), una cita internacional que reunirá a 26 selecciones procedentes de los cinco continentes. El campeonato arrancará en el estadio municipal de Las Gaunas con el encuentro inaugural entre España y México, en categoría mixta, a partir de las 18:30 horas.
Durante una semana, la capital riojana acogerá a 47 equipos nacionales y a 1.159 deportistas, además de federaciones, voluntariado internacional y familiares. La organización estima una afluencia mínima de 4.000 personas vinculadas al evento, que se desarrollará principalmente en las instalaciones de Pradoviejo, mientras que la ceremonia inaugural y las finales tendrán como escenario Las Gaunas.

El presidente de Logroño Deporte, Francisco Iglesias, ha valorado «de forma muy positiva» la celebración de este campeonato, que, a su juicio, «va a convertir a nuestra ciudad en el epicentro mundial de este deporte y supondrá una nueva oportunidad para mostrar la capacidad de Logroño». El concejal ha destacado que la federación mundial ha reconocido «el compromiso de Logroño por la promoción del deporte de base, sus infraestructuras, la calidad de vida y la hospitalidad de La Rioja».
Jóvenes talentos de todo el mundo
El director general de Deporte y Juventud, Diego Azcona, también ha destacado la relevancia de esta cita internacional. «Estamos orgullosos y expectantes de que por segundo año consecutivo La Rioja y, más concretamente, su capital, vuelvan a acoger este evento internacional de primer nivel, que sin duda será una excelente oportunidad para promover y fomentar esta modalidad deportiva», ha señalado.
Azcona ha añadido que el campeonato permitirá «ver y disfrutar de jóvenes talentos deportivos de todo el mundo» y ha confiado en que, más allá de la repercusión deportiva y económica para la región, sea «el espíritu deportivo que promueve el frisbee el que llenará la ciudad y la región durante la segunda quincena de julio».

FOTO: EFE/ Raquel Manzanares.
La participación riojana tendrá un protagonismo especial en el Mundial gracias a la presencia de cinco jugadores formados en la comunidad: Gabriel García Blanco, Anahí Dardac Jiménez, Millán Pérez Santos, Ibón Tejada Lombillo y Alejandro Laya Mangas. Su presencia refleja el trabajo de formación impulsado por Ultimate Project, una asociación que trabaja para consolidar Logroño como referente nacional del ultimate.
España competirá en las tres categorías del campeonato: Open, Femenina y Mixta. La cita tendrá además un marcado carácter familiar, ya que buena parte de los participantes son menores de edad. En concreto, el Mundial reunirá a deportistas de entre 12 y 19 años cumplidos en 2026, procedentes de países como Alemania, Australia, Canadá, Colombia, Estados Unidos, Francia, Japón, México, Nueva Zelanda, Reino Unido, Suecia, Suiza o Suráfrica, entre otros.

Más de 5 millones de euros de impacto
La organización local estima que el impacto económico del Mundial superará los 5 millones de euros, con incidencia directa en sectores como el turismo, la hostelería, la restauración y la alimentación. El evento cuenta con la implicación de la ciudad de Logroño y del conjunto de administraciones y entidades colaboradoras, entre ellas el Ayuntamiento de Logroño y el Gobierno de La Rioja.
El ultimate es un deporte de equipo que se juega con un disco volador sobre un campo similar al del fútbol americano. Dos equipos de siete jugadores compiten para avanzar el disco hacia la zona de anotación rival mediante pases entre compañeros, con una norma básica: quien lleva el disco no puede correr con él.
Su dinamismo, los lanzamientos acrobáticos y la intensidad táctica lo convierten en una disciplina espectacular y accesible para todos los públicos. Pero una de sus grandes singularidades está en la ausencia de árbitros. Las decisiones se toman en el campo por los propios jugadores, incluso en competiciones de élite como los mundiales organizados por la World Flying Disc Federation.

FOTO: Edu San Vicente.
Este modelo de juego fomenta valores como el respeto, la integridad, la cooperación y el llamado “espíritu de juego”, uno de los rasgos que distingue al ultimate dentro del panorama deportivo internacional. Su práctica crece en escuelas, universidades y clubes deportivos, no solo por su atractivo físico, sino también por su capacidad para formar deportistas en la responsabilidad, la cohesión social y el liderazgo colaborativo.
El ultimate cuenta con reconocimiento internacional del Comité Olímpico Internacional desde 2015 y su inclusión en The World Games ha reforzado su visibilidad internacional. La World Flying Disc Federation, responsable de la gobernanza mundial de los deportes de disco volador, reúne a más de 122 asociaciones miembro y representa a deportistas de 118 países.


