Los médicos riojanos afrontan la quinta semana de huelga de este año, convocada a nivel nacional del 15 al 19 de junio, con la sensación de que se trata de un conflicto «cronificado», ha dicho este viernes a EFE la vicepresidenta del Sindicato Médico de La Rioja, Miren Romero.
El pasado miércoles, 11 de junio, se celebró un Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, centrado en el estatuto marco y en las demandas laborales de los médicos que son de competencia autonómica y que no han quedado recogidas en el anteproyecto de ley aprobado la semana pasada por el Consejo de Ministros.
Este texto fue respaldado en enero por las organizaciones Satse-FSES, UGT, CCOO y CSIF, mientras que otros sindicatos médicos demandaron un estatuto propio para los facultativos, lo que ha generado la convocatoria de huelgas semanales desde febrero.
Sin embargo, el Consejo Interterritorial concluyó con la negativa de los consejeros autonómicos a votar los puntos del orden del día, referentes a cuestiones como la retribución de las guardias o las jornadas de 35 horas, por lo que la ministra de Sanidad, Mónica García, aseguró que no va a renunciar al estatuto para el resto de profesionales sanitarios.

EFE/Raquel Manzanares
En este sentido, Romero ha lamentado la «falta de escucha institucional», después de cinco semanas de huelga y la convocatoria de varias manifestaciones. Ha avanzado que el próximo lunes, 15 de junio, una veintena de médicos se desplazarán desde La Rioja a Madrid para participar en la concentración convocada a mediodía por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) frente a la sede del Ministerio de Sanidad.
También tienen previsto convocar otro acto el jueves 18 junto al Hospital Universitario San Pedro de Logroño, pero están pendientes de la autorización.
La vicepresidenta del Sindicato Médico de La Rioja ha insistido en que los servicios mínimos impuestos por la administración regional son abusivos y dificultan el derecho a la huelga.
Ha subrayado que existe una «profunda decepción» entre sus compañeros porque sienten que las autoridades sanitarias no escuchan sus advertencias sobre el deterioro de la sanidad pública.
«Parches» en vez de soluciones
Así, ha recalcado que el sistema actual se sostiene a base de «parches», en lugar de aplicar soluciones reales y graduales. Romero ha aludido a la falta de tiempo para atender a los pacientes, con agendas saturadas en las que apenas cuentan con 6 minutos por consulta y paciente, y una excesiva carga burocrática e informática que consume el tiempo de atención directa.

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De cara al verano, esta situación podría empeorar, ha advertido, ya que «en atención primaria se utiliza la actividad extraordinaria de forma coercitiva para cubrir los huecos de la plantilla y permitir que los compañeros disfruten de sus vacaciones».
«La situación es insostenible, no se puede seguir estirando el chicle y existe el riesgo de bajas por enfermedad o fuga de médicos, por lo que solicitamos el apoyo de la ciudadanía, ya que el deterioro de la sanidad afecta a toda la población», ha concluido.


