Cenicero ha vuelto a subirse este fin de semana a una bicicleta de otro tiempo. La localidad celebra la sexta edición de Rioja y Pedal, la clásica retro de La Rioja, que ha reunido a trescientos ciclistas aficionados llegados de prácticamente todo el país y también de Francia, Escocia, Andorra, Chile y Suiza. Una cita en la que lo importante no es solo participar, sino disfrutar del ciclismo de antaño con calma, humor y muchas ganas de pasarlo bien.
La prueba, de carácter cicloturista y no competitivo, rinde homenaje al ciclismo clásico con bicicletas históricas, maillots de lana, gorras de época y una estética que convierte cada salida en una postal. Rioja y Pedal ha consolidado así su personalidad propia dentro del calendario riojano, uniendo deporte, patrimonio, viñedo y gastronomía popular en torno a una forma de pedalear que mira más al disfrute que al cronómetro.

El programa arrancó este viernes con la recepción de participantes, recogida de dorsales, vino de bienvenida, exposición fotográfica, charla sobre ciclismo vintage e izado de bandera. La jornada también incluyó un paseo nocturno por distintos enclaves de Cenicero, con actuaciones, música y ambiente por los bares de la localidad, como antesala a un fin de semana pensado para vivir el ciclismo clásico dentro y fuera de la carretera.
El sábado ha llegado uno de los momentos centrales con el paseo clásico ‘Entreviñedos’, con salida desde la Plaza de España y paso por Finca Valpiedra, La Alcoholera de La Rioja y Bodegas Marqués de Cáceres. Una de esas paradas, en las instalaciones de La Alcoholera, ha dejado algunas de las imágenes más singulares de la jornada: bicicletas clásicas, equipaciones ‘vintage’ y ciclistas recuperando fuerzas con un almuerzo de los de toda la vida.
Porque aquí los avituallamientos poco tienen que ver con los modernos geles, las barritas energéticas o las sales minerales. En cada parada, los participantes reponen como se ha hecho siempre: con mesa, bocado contundente y, por supuesto, vino de Rioja. La jornada sabatina se completa con vermut por los bares, comida popular en la plaza San Cristóbal, cronoescalada, suelta de la bicifuego y música en directo con Lowe Band.

El domingo queda reservado para las rutas vintage de 50 y 80 kilómetros, con salida desde Cenicero y avituallamientos en Nájera, San Millán de la Cogolla, Arenzana de Abajo y Bodegas Montecillo. A partir de las 13:30 horas está previsto el recibimiento en meta de los participantes, el sorteo de regalos, el cierre de esta sexta edición y el arriado de bandera.
Rioja y Pedal mantiene así el espíritu que la ha convertido en una de las citas más reconocibles del ciclismo retro en La Rioja: pedalear sin prisas, recuperar la memoria de un deporte con mucho encanto y celebrar, entre amigos, que también sobre dos ruedas hay formas muy riojanas de disfrutar del fin de semana.


