La Policía Local de Logroño impuso durante el pasado año un total de 831 sanciones por beber en la vía publica, lo que representa un incremento del 69 por ciento respecto al ejercicio previo, en el que se alcanzaron las 492 sanciones.
Esta es una de las variaciones importantes entre las infracciones recogidas en la Ordenanza municipal de Fomento de la Convivencia Ciudadana, que ha endurecido estas sanciones. En términos generales, los agentes formularon un total de 1.485 denuncias, frente a las 1.071 del 2024.
El consumo de alcohol no es el único dato que aumenta, las multas vinculadas al ruido en la vía pública también han crecido hasta las 281 sanciones, 82 más que en 2024.
Este aumento de sanciones responde, según ha apuntado el Ayuntamiento, al mayor control por parte de la Policía Local y por el aumento de efectivos durante las noches logroñesas. «Hemos aumentado la presencia policial y gracias a ello podemos perseguir de una manera mucho más efectiva y real este tipo de sanciones», explicaba este lunes el comisario jefe de la Policía Local, Guillermo Revilla.
Por otra parte, el comisario jefe ha querido recalcar que «Logroño no es el Magaluf del norte». «Aquí quien la hace la paga y la Policía Local va a estar muy pendiente a este tipo de cosas para crear una convivencia optima para la ciudad «.
Estas infracciones se dan, en su mayoría, «por parte de los turistas que vienen a la ciudad y muchas veces desconocen este tipo de ordenanzas», explica Revilla. «En cuanto a la población logroñesa, parece que se empieza a notar una concienciación mucho mayor y ya no ocupan ni el 50 por ciento de los casos», anuncia el comisario jefe.
El ‘orinómetro’
En cuanto a la ordenanza municipal de limpieza, se ha registrado un descenso del número de denuncias, que fueron 2.070 en 2025 (40 menos que en 2024), casi la totalidad por miccionar en la vía pública.
Al igual que en los anteriores casos, todas estas infracciones de la Ordenanza Municipal se da en la mayoría de los casos en fin de semana y por la noche: «La mayoría de ellos han consumido alcohol y eso hace que se confíen más en romper las normas».


