Centenares de personas se han congregado en la ciudad Deportiva de la UD Logroñés durante la jornada del sábado 30 de mayo para disfrutar, entre amigos y familias, del partido de ascenso entre el logroñés y Sanse.
La tensión ha sido la tónica habitual durante los más de 120 minutos que ha estado rodando la pelota. Las caras de tristeza y desesperación se han ido co tapiando según pasaban los minutos y el marcador anunciaba un trágico final para una afición que estaba a punto de tocar con los dedos el ascenso.
Sin embargo, como en un chasquido de dedos, los murmullos de ilusión se aproximaron en el minuto 113. Pocos segundos después, el minuto 114 anunció el sueño de todos los asistentes en la Ciudad Deportiva. Saltos, llantos, sillas volando o abrazos descontrolados de emoción han invadido a los asistentes que se congregaban ante la pantalla instalada para el partido.
Pocos minutos después, el descontrol se ha vuelto a apoderar de todos los aficionados al ritmo de la canción ‘la morocha’, que anunciaba el final del partido, y por lo consiguiente, el ascenso a Primera Federación.


