Leo Alonso, un joven pescador de 14 años, ha vivido este domingo una jornada difícil de olvidar en el río Ebro a su paso por Logroño. Aficionado a la pesca desde hace años, ha logrado batir su récord personal con la captura de un espectacular siluro de 215 centímetros, medido con metro en la propia orilla.
La captura no ha sido sencilla. El ejemplar ha ofrecido una intensa pelea durante más de veinte minutos en los que el joven ha tebnido que emplearse a fondo e incluso mojarse para poder sacarlo del agua. El pez, de grandes dimensiones, pesaba aproximadamente entre 60 y 65 kilos, según las estimaciones realizadas tras la captura.

La emoción ha sido tal que, una vez conseguido el objetivo, a Leo se le han saltado las lágrimas. No era solo una pieza más: era uno de esos sueños que cualquier aficionado a la pesca guarda durante años y que este domingo se ha hecho realidad en aguas logroñesas.
En la hazaña también ha sido clave la ayuda de su amigo Rubén, que además de ejercer de cámara durante la captura, ha colaborado para poder llevar el siluro hasta la orilla. Sin esa ayuda, el joven pescador difícilmente habría podido controlar y sacar del agua un ejemplar de semejante tamaño.

La captura se suma a otros grandes siluros que han aparecido este año en esta zona del Ebro, donde cada vez son más frecuentes los relatos de pescadores que se topan con auténticos monstruos de río.


