De la lluvia al sol y de la nieve al calor. Este es el escenario que vive a fecha de este martes La Rioja tras ser escenario de las nevadas tardías que recogieron las cumbres de Valdezcaray el pasado 15 de mayo. En plena primavera y registrando temperaturas bajo cero en varias zonas de montaña. Y es que la primera quincena de mayo ha estado marcada por una gran inestabilidad donde las precipitaciones han marcado gran parte de las jornadas después de despedir un mes de abril catalogado como el más cálido de la serie histórica en La Rioja con una temperatura media de 15,1 grados.
«Los últimos días han sido algo inusuales tratándose del mes de mayo, si bien hace un año también vivimos un mayo marcado por la inestabilidad para dar paso a una ola de calor en los últimos días del me que llegó para quedarse. Algo similar a lo que vamos a vivir durante estos días, con temperaturas que irán aumentando de manera progresiva para llegar al entorno de los 35 grados de cara al viernes en puntos como Logroño», apunta el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología en La Rioja, Arcadio Blasco.
En este sentido, recalca que la primavera es «una estación muy inestable», ya que está a caballo entre el frío del invierno y el calor del verano, por lo que siempre puede ocurrir una situación como la que hemos vivido en los primeros días de mayo, con temperaturas más frescas de lo habitual. «Las nevadas en esta época del año no son habituales, pero ha habido más años en los que se han producido».
Un temporal, sin embargo, que ya ha puesto punto final en la comunidad para dar la bienvenida a unos termómetros al alza que vienen cogiendo ritmo desde el pasado domingo. «Si el sábado las máximas registradas fueron de 17 grados en Alfaro, al día siguiente ya se superaron los 20 grados aquí y también en Logroño. Al estar bajo la influencia de un anticiclón muy potente ubicado en el centro de Europa, lo que facilitará la entrada de una masa de aire cálido, durante estos días las máximas pasarán de los 26 a los 28 grados en Logroño hasta cruzar la barrera de los 30 grados el jueves y llegar hasta los 35 el viernes», apunta el delegado territorio de la Aemet en La Rioja.
Eso sí, de cara al fin de semana hay varios escenarios sobre la mesa de las previsiones meteorológicas. Por un lado, que la entrada de flujo de aire norte rebaje las temperaturas durante el sábado, y por otro, que se mantenga un escenario de estabilidad con temperaturas en el entorno de los 30 grados.
«Dos escenarios casi tienen la misma probabilidad de producirse a fecha de este martes. Todo depende del modelo predictivo que consultes y el día en el que lo hagas para que salgan unas temperaturas u otras. De cualquier forma, las temperaturas para este fin de semana no van a ser malas», afirma.
Una estabilidad, además, que va a perdurar (al menos) durante la última semana de mayo. «No podemos hacer previsiones exactas a varios días vista, pero todo indica que la próxima semana se van a mantener las temperaturas agradables para esta época del año con una estabilidad que va a permanecer en lo que queda de mes».
Dicho sea que el refranero español es sabio por naturaleza y si dice que hasta el 40 de mayo no es recomendable quitarse el sayo, mejor será ser prudentes. Blasco indica que los modelos de predicción estacional apuntan a que el trimestre de mayo, junio y julio va a ser más cálido de lo normal, al menos con un 50 por ciento de probabilidad, mientras que hay un 20 por ciento de probabilidad de que sea más frío de lo normal. «Ahora bien, que un trimestre sea más cálido de lo normal no implica que todavía no puedan venir días más frescos».


