La Rioja ha amanecido este sábado con temperaturas más propias de finales de invierno que de mediados de mayo. La madrugada ha dejado valores bajo cero en varios puntos de la sierra riojana en otro episodio más de este extraño arranque de primavera que lleva semanas encadenando lluvia, tormentas y frío.
Según los datos recopilados por Meteosojuela a partir de registros de AEMET, SAIH y SOS Rioja, la mínima más baja de la comunidad se ha registrado en El Rasillo, con -2,2; en Villavelayo, donde los termómetros han descendido hasta los -1,4 grados. Muy cerca se ha quedado Valdezcaray, con -1,1 grados.
El frío también se ha dejado notar en otros puntos habituales de la montaña riojana. Moncalvillo ha registrado -0,4 grados, mientras que en Urbaña los termómetros han bajado hasta los -0,2.
Las temperaturas llegan después de una primera mitad de mayo marcada por la inestabilidad prácticamente diaria en La Rioja. Las precipitaciones se han registrado en 14 de los primeros 15 días del mes y el ambiente desapacible ha terminado dejando imágenes poco habituales para estas fechas, con nieve reapareciendo en cotas altas de la comunidad.
Aunque los registros bajo cero se han producido exclusivamente en zonas de montaña, el episodio vuelve a reflejar el comportamiento anómalo de este mayo riojano, que ha alternado tormentas, lluvias persistentes y temperaturas impropias para las puertas del verano.
Sin embargo, las previsiones apuntan ya a un cambio de tendencia a partir de este fin de semana. La estabilización atmosférica y la subida progresiva de las temperaturas permitirán recuperar durante los próximos días un ambiente mucho más primaveral en toda la comunidad.


