La vida íntima también tiene su mapa. Y, según el Estudio sobre hábitos sexuales en España elaborado en abril de 2026 por Diversual, ese mapa deja a La Rioja con algunos datos curiosos, otros previsibles y alguno que da para conversación de sobremesa. Porque los riojanos están ligeramente por debajo de la media nacional en frecuencia sexual, también llegan menos al orgasmo que el conjunto de los españoles, pero destacan con fuerza en consumo de pornografía y tienen una fantasía sexual que se impone sobre el resto: ser dominador en sus relaciones sexuales.
El informe, diseñado y analizado por las sexólogas Bárbara Montes y Lucía Jiménez, busca conocer mejor la sexualidad de la población española para contribuir a su bienestar. Y lo hace entrando en terrenos muy variados: desde la edad de la primera relación con penetración hasta la frecuencia mensual, la infidelidad, el uso del preservativo, las fantasías, la masturbación, los lugares favoritos o las nuevas formas de ligar. Un retrato amplio, sí, pero también bastante humano. Porque en el sexo, como en casi todo, España no es uniforme.
Uno de los primeros datos del estudio sitúa la edad de la primera relación sexual con penetración en torno a los 18,4 años. Entre los chicos, el 51,9 por ciento asegura haberla tenido entre los 17 y los 20 años, un tramo en el que también se sitúa el 49,3 por ciento de las chicas. Sin embargo, ellas adelantan algo más esa primera experiencia: el 33 por ciento afirma haberla tenido antes de los 16 años, frente al 24,2 por ciento de ellos.
En cuanto a la frecuencia, España mantiene una media de 5,9 relaciones sexuales al mes. La Rioja queda ligeramente por debajo, con 5,6 veces al mes. No es una caída dramática, pero sí suficiente para colocar a la comunidad por debajo del conjunto nacional. Según el estudio, donde menos relaciones se registran es en Salamanca, mientras que Lleida se sitúa en el extremo opuesto, como la provincia con mayor frecuencia.

El apartado de la fidelidad también deja su lectura. A nivel nacional, el 31,7 por ciento de los encuestados reconoce haber sido infiel alguna vez en la vida. Entre los hombres, el porcentaje se sitúa en el 30,3 por ciento, mientras que entre las mujeres sube hasta el 33,9 por ciento. La Rioja, en este caso, aparece por debajo de la media: el 29,8 por ciento admite haber cometido una infidelidad en algún momento. Cuenca figura como la provincia menos infiel y Burgos como la que más.
Pero donde La Rioja sale peor parada es en el orgasmo durante las relaciones sexuales. Los riojanos aseguran alcanzarlo en el 74,5 por ciento de sus relaciones, frente al 79,3 por ciento de la media española. La diferencia no es importante, pero ahí está, como una pequeña asignatura pendiente.
Las fantasías sexuales son otro de los capítulos más llamativos. Entre ellos, la fantasía más extendida es hacer un trío, con un 93,2 por ciento, mientras que entre ellas, el 58,5 por ciento menciona la de ser dominada sexualmente. En La Rioja, sin embargo, la fantasía dominante —nunca mejor dicho— es precisamente la de ejercer el rol de dominador. Un dato que dibuja una tendencia concreta dentro del imaginario sexual riojano.
El uso del preservativo deja, en cambio, cifras más preocupantes. El estudio recoge que ellos mantienen relaciones sin preservativo en el 41,1 por ciento de las ocasiones, mientras que ellas elevan ese porcentaje hasta el 54 por ciento. Además, también aparece la presión para no utilizarlo: el 11,7 por ciento de los hombres reconoce haberse sentido coaccionado alguna vez para no usar preservativo, mientras que entre ellas el 38,4 por ciento afirma haberlo vivido alguna vez y un 6,3 por ciento asegura que le ha ocurrido muchas veces.
Más allá de la penetración, las prácticas más habituales son el sexo oral, presente en el 92 por ciento de los casos, y la masturbación en pareja, con un 78,5 por ciento. El dormitorio sigue siendo el gran territorio de la intimidad, elegido por el 73,7 por ciento como lugar favorito. Muy por detrás quedan el salón, con un 11 por ciento, y los hoteles, con un 6,2 por ciento. En cuanto al momento preferido, la mitad de los encuestados se muestra indiferente; el 24 por ciento prefiere la noche y el 15 por ciento se queda con la siesta, ese territorio tan español donde algunos duermen y otros, por lo visto, aprovechan.
También ha cambiado la forma de ligar. Las aplicaciones se imponen con claridad: el 60 por ciento asegura conocer nuevas parejas a través de apps, mientras que el 12,8 por ciento lo hace mediante redes sociales. Los amigos, que durante años fueron el gran puente entre desconocidos, quedan en el 10 por ciento, y los bares y discotecas apenas alcanzan el 7,4 por ciento. El ligue, como casi todo, también se ha digitalizado.
Y La Rioja aparece con fuerza en el consumo de pornografía. La media española se sitúa en 6,9 días al mes, pero en la comunidad riojana asciende hasta 9,5 veces al mes, solo por detrás de Huesca. Por sexos, el 12,1 por ciento de ellos asegura verla habitualmente, frente al 2,8 por ciento de ellas. Los más consumidores son los jóvenes de entre 18 y 24 años, una generación que ha crecido con el contenido sexual a un clic de distancia.
Así, el estudio de Diversual deja una fotografía íntima, curiosa y bastante reveladora: La Rioja practica algo menos sexo que la media española, reconoce menos infidelidades, alcanza menos orgasmos en pareja, consume más pornografía que casi todo el país y fantasea, sobre todo, con llevar las riendas.


