Del acelerón al frenazo en seco. El Ayuntamiento de Logroño ha aprobado este miércoles inicialmente la declaración del Casco Antiguo de la ciudad como «zona saturada para viviendas de uso turístico, apartamentos turísticos y pensiones», tras constatar el fuerte crecimiento de este tipo de alojamientos y su impacto sobre el parque residencial de la zona.
El acuerdo, suscrito por la Junta de Gobierno Local, se produce en la misma jornada en la que el Ayuntamiento ha dado luz verde a la actividad de tres apartamentos turísticos en la calle Ollerías, lo que supone que en las últimas 48 horas el Consistorio ha dado luz verde a trece alojamientos de este tipo en el Casco Antiguo.
Según los datos municipales, al cierre de 2025 el centro histórico de la ciudad contaba con 3.819 habitantes y 3.029 viviendas, de las que 431 estaban destinadas al uso turístico. En concreto, existen 286 viviendas de uso turístico, 76 apartamentos turísticos y 15 pensiones, cifras que representan ya el 14 por ciento del total de viviendas del ámbito afectado.
La delimitación de esta futura zona saturada comprende el espacio urbano encajado entre las avenidas de Navarra y de Viana, las calles San Gregorio y Once de Junio, así como los muros de Bretón de los Herreros, de la Mata, del Carmen y de Cervantes. Se trata del área donde la implantación de alojamientos turísticos ha tenido una mayor incidencia durante los últimos años.
El Consistorio justifica esta medida en la necesidad de adaptar el marco urbanístico municipal a la evolución del fenómeno turístico y a sus consecuencias sobre el acceso a la vivienda y la convivencia vecinal. El Ayuntamiento advierte de que la concentración de este tipo de usos está generando efectos «significativos» en aspectos como la movilidad, la capacidad de los servicios públicos o la sostenibilidad urbana, social y ambiental del centro de la ciudad.
Los plazos
La aprobación inicial será sometida ahora a un periodo de exposición pública de veinte días mediante su publicación en el Boletín Oficial de La Rioja, el tablón de anuncios municipal, la web del Ayuntamiento y un periódico de difusión local. Una vez analizadas las posibles alegaciones, la Junta de Gobierno Local deberá aprobar definitivamente la declaración en las próximas semanas.
La medida entrará en vigor de forma efectiva cuando se apruebe definitivamente la modificación puntual del Plan General Municipal (PGM) destinada a regular los alojamientos turísticos y sus condiciones de implantación. Esa modificación urbanística ya recibió el visto bueno inicial del Pleno municipal el pasado mes de abril y pretende dotar a la ciudad de una normativa «moderna, clara y con seguridad jurídica» que priorice el uso residencial y preserve el equilibrio entre actividad turística y convivencia vecinal.

La portavoz del equipo de Gobierno, Celia Sanz, ha asegurado que los equipos técnicos del Consistorio «trabajan con celeridad para que la modificación del PGM entre en vigor cuanto antes», y cuando lo haga la declaración de zona saturada por parte de la Junta de Gobierno municipal «podrá ser casi en unidad de acto».
«A nivel administrativo, este proceso tiene que cumplir unos trámites inexcusables y haremos un esfuerzo para que antes de que acabe el año esté en vigor» la declaración del centro histórico como zona saturada, ha remarcado. Ha asegurado que «la voluntad de este equipo de Gobierno es que no se concedan (más) licencias para viviendas turísticas, pero tenemos que cumplir la legalidad hasta la aprobación definitiva de esta declaración como zona saturada».
La decisión llega además en un momento de fuerte debate sobre el impacto del turismo residencial en el Casco Antiguo logroñés, donde la proliferación de pisos turísticos ha transformado parte del parque de viviendas del centro histórico y ha alimentado las críticas vecinales por la pérdida progresiva de población residente permanente.
A preguntas de los periodistas sobre la petición de suspender las licencias de pubs, Sanz ha indicado que «es una cuestión diferente» de la aprobada en la Junta, pero el equipo de Gobierno local ya trabaja en paralelo bajo «la voluntad del equilibrio entre la convivencia y el derecho al ocio que tienen los vecinos de Logroño».


