El columnista de la revista especializada en vinos ‘Decanter’ Andrew Jefford ha reflejado su pasión por Rioja en una de sus últimas publicaciones bajo el título ‘El genio de Rioja consiste en unir delicadeza y ternura con generosidad y grandeza, a pesar de su estructura firme y notable’.
Lo hace tras su viaje a la región el pasado mes de febrero para participar en las jornadas celebradas con prensa internacional con motivo del Centenario de la DOCa Rioja: «No recuerdo una cata sentada de cinco horas más repleta de placer vinícola capaz de arrancar sonrisas y relajar músculos». refleja.
Considerado una de las firmas más respetadas del mundo del vino, Jefford aborda en su texto la calidad de los vinos de la DOCa destacando que «Europa no tiene vinos tintos finos que igualen a estos». «En el resto del mundo, solo Napa se acerca. Rioja, además, no solo resiste el paso del tiempo, sino que construye belleza con él, lo que es una cualidad aún más rara. Son el tipo de vinos tintos que, cuando vuelves a ellos después de un tiempo lejos, te hacen pensar: ‘¿Por qué bebo cualquier otra cosa?’.
En este sentido, hace especial hincapié en una referencia concreta: Mi Lugar 2021, de Queirón. Un vino (90 por ciento de tempranillo tinto y un 10 por ciento de garnacha) que describe como «aún más cautivador que El Arca, un monovarietal de garnacha que es excelente». Fruta fresca y vibrante, recorrida por notas de hierbas de monte y aromáticas silvestres, y una estructura finamente definida en boca. Sutil, vital y salvaje… Y sí, finalmente también tierno», apunta.
Entre sus apuntes, Jefford también hace referencia a las crecientes diferencias de estilo en la denominación: «El cambio climático ha llevado a todos los productores a cuestionarse de nuevo el lugar, el equilibrio y nuestras antiguas ideas sobre la madera. Esto no ha pasado desapercibido en Rioja, aunque sigue siendo cierto que la relación entre el roble (americano incluido) y las mezclas jóvenes basadas en tempranillo sigue funcionando aquí de manera singular».


